Entre lo que queda del 2018 y el 2019, el Gobierno espera inyectar, a través de la banca pública y otros organismos estatales, USD 1 308 millones en nuevo financiamiento.

El Telégrafo

Los créditos están destinados para tres sectores productivos: el agro, la construcción y la economía popular y solidaria: micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). Se trata de una de las estrategias planteadas en el Plan Prosperidad, presentado en agosto pasado. De ese monto, USD 235 millones; esto es, el 18% corresponde a recursos para reactivación de las mipymes. La Corporación Financiera Nacional (CFN) es el ente que inyectará la suma más alta para mipymes y emprendimientos de la Economía Popular y Solidaria, a través de la línea de crédito Progresar 2.

Se trata de un producto con USD 100 millones, que se implementará a finales de este año. Según Juan Carlos Jácome, presidente del Directorio de CFN, el 50% de ese monto será financiado por la Corporación Andina de Fomento (CAF). Añadió que este producto se enfocará en emprendimientos productivos y actividades no tradicionales. Según la clasificación del BCE, entre estos últimos están jugos y conservas, elaborados de mar, harina de pescado, prendas de vestir, entre otros.

El Banco del Pacífico, en tanto, incrementará en USD 30 millones los recursos del programa Crédito Emprendedor para el 2019. En este año, la meta de este programa es de 35 millones, informó la entidad. El banco ofrece dos tipos de financiamiento. Uno para capital de trabajo y otro para la compra de activos fijos (maquinaria, por ejemplo), con tasas desde 8,5 hasta 15,5%.

Los plazos van desde 6 hasta 72 meses. Para pymes, el monto máximo es de USD 300 000 y para micro, 30 000. Además, Pacífico coordinará un programa de créditos por 10 millones en coordinación con los GAD. Según un estudio realizado entre el 2016 y el 2017 por la Cámara de la Pequeña y Mediana de Comercio de Pichincha (Capeipi), un 50% de pymes todavía accede a recursos a través de préstamos informales o el chulco, mientras que un 8% lo hace a través de créditos de la banca pública y un 17% tiene que financiarse mediante recursos propios.


Fuente: El Comercio