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Según el informe de las Fuerzas Armadas sobre la operación de rescate al expresidente de la República, Rafael Correa, la noche del 30 de septiembre de 2010 (30-S), quien dio la orden para el operativo fue el exmandatario.

El Telégrafo

Por esta razón Edwin Romero, abogado de la familia del policía que falleció en esa operación armada, Froilán Jiménez, considera que el expresidente debería ser llamado a rendir versión ante el fiscal Fabián Salazar, quien ha reabierto la investigación de la muerte del uniformado.

El jurista, explicó este lunes 10 de septiembre, que de acuerdo al informe que ha llegado a su poder, se confirma que para la evacuación presidencial de Correa, estaba prohibida la utilización de armamento letal.

En el documento, dijo, se revela que ese día el personal debía emplear el uso progresivo de la fuerza, y solo parte del personal tenía que llevar armamento letal.

Para Romero, esta disposición explícita es parte de las conclusiones del informe del general de Brigada Jorge Peña, quien cumplía el denominado 30-S las funciones de director de Operaciones del Comaco. “Solo armamento no letal debían haber ocupado las Fuerzas Armadas ese día”, sostuvo el abogado.

La información del informe será confrontada con las versiones que rindieron los oficiales del Ejército, Wilson R. y Vicente N., quienes están procesados en este caso, más aún si uno de ellos aceptó que el 30 de septiembre de 2010 disparó un fusil HK con munición 2.23.

Romero anticipó que en los próximos días, el fiscal que lleva la causa pedirá la versión del expresidente Correa, del entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y de quien cumplía las funciones de ministro de Defensa Nacional, “ellos tendrán que indicar qué tipos de disposiciones se dieron”, indicó Romero.

Para este miércoles está previsto que en el Batallón Patria, en Latacunga se realice la diligencia judicial en la cual se procederá a la incautación de fusiles del Grupo Especial de Operaciones (GEO), en la Brigada Patria (Latacunga) con finalidad de ubicar el arma que asesinó al policía Froilán Jiménez.

Posteriormente y sin que se haya fijado fecha aún, se realizará la reconstrucción de los hechos, con la presencia de los 56 voluntarios y 7 oficiales que participaron en el operativo de rescate.

Fuente: El Telégrafo