Compartir

Al menos 53 civiles murieron este lunes en bombardeos aéreos contra un mercado de una localidad rebelde en una zona de distensión del norte de Siria, anunció la oenegé Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

EFE

Cinco niños figuran entre las víctimas en la localidad de Atareb, indicó la oenegé, que no pudo precisar si los bombardeos aéreos fueron obra del régimen de Bashar Al Asad o de su aliado ruso.

Las fuentes en las que se basa el OSDH identifican a los autores de los bombardeos en función del tipo de avión, su localización y la munición empleada.

Atareb, en el oeste de la provincia de Alepo y en manos de varios grupos rebeldes, fue atacada por tres bombardeos aéreos, precisó el OSDH.

Tras los ataques, un fotógrafo que colabora con la AFP informó de escenas de pánico entre los habitantes que intentaban evacuar a los heridos. Las destrucciones son masivas, explicó.

Entre los escombros, miembros de protección civil se sumaban a los habitantes para tratar de ayudar a las víctimas.

En otro lugar, entre cuerpos alineados en el suelo, el fotógrafo vio los restos parcialmente tapados de tres niños, con la cara salpicada de sangre.

En el mercado, otros habitantes, visiblemente aturdidos, permanecían frente a los puestos de frutas y verduras, cubiertos de polvo.

Se instauraron cuatro zonas de distensión en varias regiones de Siria, donde en principio las fuerzas del régimen y los rebeldes deben respetar un alto el fuego.

Una de esas zonas incluye la provincia de Idlib, la única del noroeste sirio no controlada por el régimen, así como una parte de las provincias vecinas de Hama (centro), Alepo (norte) y Latakia (oeste).

El conflicto en Siria, que comenzó con manifestaciones reprimidas por el régimen, se convirtió en una guerra con múltiples actores extranjeros.

Más de 330.000 personas murieron y millones de sirios se vieron obligados a abandonar sus hogares.

Fuente: El Telégrafo