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Alemania se proclamó campeona por segunda vez en su historia en el Europeo Sub-21 de fútbol, tras imponerse en la final a España por 1-0, este viernes en Cracovia.

El Telégrafo

El único gol del partido lo firmó en el minuto 40, Mitchell Weiser, jugador del Hertha de Berlín, con un remate de cabeza en el área a centro de Jeremy Toljan, que sorprendió a todos, dejando clavado al arquero español Kepa Arrizabalaga.

España, campeona en 1986, 1998, 2011 y 2013, aspiraba a un quinto título en esta competición, lo que le hubiera permitido alcanzar en lo alto del palmarés a Italia, país al que había eliminado en las semifinales, pero tendrá que esperar a una futura ocasión.

Para Alemania se trata de su segunda corona en el Europeo Sub-21, después del que había logrado en la edición de Suecia-2009, con un plantel en el que estaban Manuel Neuer, Mesut Özil y Sami Khedira.

En el palmarés, los alemanes suceden el palmarés a Suecia, que se había coronado hace dos años en la República Checa.

El fútbol alemán consigue este éxito justo en la semana en la selección absoluta, con un plantel plagado de jóvenes, tiene la posibilidad de ganar la Copa de las Confederaciones, donde se medirá el domingo a Chile en San Petersburgo.

– Peligro germano –

Desde el principio de la final de este viernes en Cracovia, la ‘Mini Mannschaft’ dejó claro que quería levantar el trofeo. En el minuto 7, Max Meyer envió de cabeza al palo de la portería de Kepa, en lo que fue un primer aviso serio.

España no pareció despertar hasta el 13, cuando Héctor Bellerín, también de cabeza, envió un remate cruzado que se fue fuera. Pero era Alemania el equipo que llegaba con más peligro.

Serge Gnabry envió una volea al lateral de la red (16) y luego disparó demasiado suave en el 21, desaprovechando una buena ocasión.

Los alemanes tuvieron premio a su insistencia con el espectacular remate de cabeza de Weiser, que permitió a su equipo irse al descanso con ventaja.

En la segunda mitad, España, consciente de que tenía que atacar más, asumió riesgos en busca de un empate que nunca llegó.

Saúl Ñíguez envió un potente disparo en el 58 que obligó a una buena intervención del meta germano.

Alemania tuvo el segundo muy cerca con dos ocasiones al cuarto de hora de la segunda mitad, primero en el 60 con un tiro de Meyer, que se demoró demasiado, y en el 61, cuando Gnabry falló en un mano a mano con Kepa, que despejó con un pie.

Gnabry también tuvo cerca el tanto en el 66, en un lío en el área que terminó enviando demasiado desviado.

En el 74, Dani Ceballos tiró fuera y España pareció recuperar la ilusión.

Gerard Deulofeu, cuya recompra al Everton por parte del Barcelona se conoció este mismo viernes, rozó el empate en el 77, pero su disparo tocó en un defensa y se perdió por la línea de fondo.

Fue el último cartucho importante para la Rojita, que se encontró esta vez con un rival muy sólido, frente al que no encontró nunca el camino.

Fuente: El Telégrafo