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El Ministerio de Salud Pública confirmó que -hasta el momento, se ha atendido 45 casos por presunta intoxicación tras consumo de alcohol metílico. De este número, según los estudios de laboratorio, 11 pacientes arrojaron resultados negativos, informó el Ministerio de Salud.

@MinInteriorEc

Simultáneamente, el Ministerio del Interior advirtió que luego de la alerta generada el 25 de octubre pasado, los operativos de control de expendio de licor artesanal continúan en Pichincha.

En esa línea, el pasado viernes, la Policía detuvo en el Distrito Rumiñahui, a tres ciudadanos por presunto delito contra el derecho a la salud.

El arresto de los ciudadanos fue posible, luego de varios allanamientos en Sangolquí, que se ejecutaron en coordinación con personal de la Dirección General de Inteligencia (DGI), Fiscalía General del Estado e Intendencia del Cantón Rumiñahui.

Tras las acciones respectivas se detuvo a Luis LL. M, Silvia LL. M. y Heriberto A.M. y se confiscaron 150 botellas de plástico de 400 ml y un botellón de plástico de 2500 ml con licor artesanal.

Los aprehendidos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente y las evidencias ingresadas en las Bodegas de la Policía Judicial.

Con esto, según el Ministerio, hasta la tarde de este sábado se han detenido cinco personas, ya que la madrugada del 26 de octubre se realizó el allanamiento a tres inmuebles en el sector del Centro Histórico de Quito.

En el operativo, en el que participaron 150 uniformados pertenecientes a unidades especiales de la Policía, fueron detenidos dos ciudadanos, Gonzalo C.T., de 58 años y Ángel A.Z., por el presunto delito de contaminación de sustancias destinadas al consumo humano. Además, se han incautado más de 2.300 litros de licor.

La Secretaría del Interior advirtió que continúa la investigación de 11 muertes asociadas y se mantiene la alerta para que todos los establecimientos de salud pública y privada que reciban pacientes con síntomas de posible intoxicación por alcohol adulterado reporten inmediatamente a la Autoridad Sanitaria.

Fuente: El Telégrafo