El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles que Rusia "tiene que salir" de Venezuela, en referencia a los militares rusos que llegaron este fin de semana al país caribeño.

Declaraciones del presidente de Estados Unidos
Declaraciones del presidente de Estados Unidos / Crédito: EFE

Las declaraciones de Trump se dieron en el marco de una reunión con Fabiana Rosales, la esposa del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, en la Casa Blanca.

Rusia tiene que salir“, afirmó Trump al ser preguntado al respecto. Consultado acerca de qué puede hacer Estados Unidos para aumentar la presión sobre Nicolás Maduro, Trump respondió: “Ahora mismo tienen mucha presión, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada. Tienen mucha presión ahora mismo, así que, ya veremos”.

“Fuera de lo militar, no se puede alcanzar más presión de la que ya tienen”, agregó el mandatario, que reiteró que mantiene “todas las opciones abiertas”. Trump pareció contradecir así sus propias declaraciones de la semana pasada, cuando afirmó que su Gobierno “todavía” no había recurrido a unas “sanciones realmente duras” contra Maduro, y que aún tenía esa herramienta disponible si veía necesario aumentar la presión.

El presidente lamentó que Maduro “no acepte la ayuda” humanitaria que Estados Unidos ha posicionado en las fronteras de Venezuela, lo que consideró que “no es bueno desde un punto de vista político, ni siquiera desde el punto de vista de un dictador“.

Previamente, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, quien también recibió a Rosales, dijo: “Hoy llamamos a Rusia a detener todo su apoyo al régimen de Maduro, respaldar a Juan Guaidó y mantenerse del lado de las naciones en todo el continente hasta que se restaure la libertad“. Pence calificó de “provocación inoportuna” la presencia de militares rusos en Venezuela.

El pasado domingo, dos aviones castrenses rusos aterrizaron en el aeropuerto internacional de Maiquetía, el principal de Venezuela y que sirve a Caracas, y según la prensa local, a bordo había unos 100 militares.

Fuente: El Telégrafo – Nota original: LINK