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Ecuador está sorprendido por una demanda de Julian Assange para bloquear un protocolo sobre visitas y comunicaciones del fundador de WikiLeaks en la Embajada ecuatoriana en Londres, donde está asilado desde 2012, dijo este lunes, 22 de octubre del 2018, el canciller José Valencia.

Flickr: Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana

“Nos sorprende muchísimo esta demanda del señor Assange al país que lo ha protegido durante seis años y que lo ha hecho con plata y persona”, dijo el diplomático en una entrevista con la Radio Sucesos.

Agregó, sin embargo, que se mantendrá el asilo a Assange, cuya defensa -encabezada por el exjuez español Baltasar Garzón-, presentó el viernes último en Quito una acción de protección ante un tribunal ecuatoriano para lograr también el restablecimiento de sus telecomunicaciones, cortadas desde marzo.

El protocolo que Assange se “negó” a recibir, según Valencia, “busca organizar las visitas, las comunicaciones, la atención médica que él debe recibir”. Ese documento señala que el incumplimiento de cualquiera de la reglas derivará en la “terminación del asilo”. Valencia confió en que Ecuador tiene “todos los argumentos legales a su favor” para defenderse en caso de que la demanda prospere.

“El protocolo es conforme a la ley ecuatoriana. Es una potestad del Estado ecuatoriano comunicar y establecer las directrices para el funcionamiento de la embajada”, indicó el canciller. Garzón sostiene que el documento que regula hasta la salubridad del australiano y su mascota es “una actuación unilateral” e incluye “medidas restrictivas”.

Según la defensa de Assange, el asilo prolongado ha afectado la salud del australiano de 47 años, quien se refugió en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia, que lo reclamaba para enfrentar acusaciones por supuestos delitos sexuales.

Aunque las causas no prosperaron, el fundador de WikiLeaks sigue en la legación ecuatoriana pues la justicia británica mantiene una orden de detención contra él por haber violado las condiciones de su libertad condicional en el marco del caso sueco.

Assange teme que si deja la Embajada pueda ser detenido y extraditado a Estados Unidos por difundir miles de secretos oficiales de ese país a través de su página web.

En diciembre, el australiano fue naturalizado ecuatoriano en una estrategia de Quito para convertirlo en diplomático en sus embajadas en Londres y luego en Moscú para arreglar su situación. Londres rehusó reconocer esos nombramientos, que Quito después declaró nulos.

Fuente: El Comercio – Nota original: LINK