Las propuestas para erradicar los Paraísos Fiscales y la creación de un Instrumento Vinculante sobre Empresas Transnacionales y Derechos Humanos fueron expuestas por el Canciller ecuatoriano, Guillaume Long, en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su penúltimo día de sesiones correspondiente al 71 periodo ordinario de este organismo.

Cancilería

Ante los delegados, tras presentar un saludo a nombre del presidente Rafael Correa a todas las naciones presentes, reiteró en su discurso “la importancia de crear un cuerpo intergubernamental de las Naciones Unidas para la justicia fiscal, que impulse una institucionalidad democrática y vinculante que ponga fin a esa vergüenza en el siglo XXI: los paraísos fiscales”.

Este tema ocupó una parte importante de su agenda en Nueva York, en donde aprovechó la oportunidad para presentar el denominado Pacto Ético al mundo “esperando que pueda ser un ejemplo de una lucha de todos los pueblos contra la plutocracia global, el capitalismo especulativo y ese capital sin rostro, sin nombre, sin moral, sin ética, que se esconde para eludir responsabilidades”, subrayó.

La postura nacional es que el desarrollo es un problema político y no exclusivamente técnico, por ello se debe hacer “justamente lo contrario a la medicina neoliberal, que (se) nos viene recetando en los últimos tiempos”, expresó el Canciller.

Asimismo, destacó los importantes logros que el país ha alcanzado en los últimos 10 años. Mencionó como ejemplos: la reducción de pobreza, desigualdad y generación de empleo, el acceso a servicios públicos, como educación y salud gratuitas. “Hemos recuperado una patria desmoralizada, después de atravesar por siete presidentes en diez años, y una crisis bancaria creada por nuestras élites”, puntualizó.

Esta historia, conocida por todos los ecuatorianos, se replica en varios territorios del Sur Global. “Debemos disputar el significado de los grandes conceptos a los que se hacen referencia a menudo en esta Asamblea General, por ejemplo, el concepto de desarrollo”.

En cuanto a los derechos humanos, el jefe de la diplomacia ecuatoriana destacó que la Constitución de 2008, garantiza los derechos civiles y políticos y es la primera en otorgar derechos a la naturaleza.

De forma enfática recordó que el desastre causado por Chevron Texaco en la Amazonía ecuatoriana fue 85 veces mayor al derrame de British Petroleum, ocurrido en el 2010, en México. Estos, y otros abusos ambientales, “justifican la necesidad de un instrumento vinculante para empresas transnacionales”. “En la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático que tuvo lugar en París, Ecuador propuso la creación de una Corte Internacional de Justicia Ambiental, para sancionar los atentados contra los Derechos de la Naturaleza y establecer las obligaciones en cuanto a deuda ecológica y consumo de bienes ambientales”, agregó.

Ecuador, destacó el ministro Long, ha vencido a muchos enemigos para lograr soberanía. Lamentablemente no ocurre lo mismo en la región. “Nuestra América sigue siendo víctima de injerencismos transnochados desde afuera y de embestidas reaccionarias desde adentro, para impedir la democratización de nuestras sociedades. Aún tenemos que avanzar para que nuestras élites aprendan a reconocer el sufragio universal y los votos de millones de personas que deben ser respetado en las buenas y en las malas”, concluyó.

Agradeció la confianza deposigtada para presidir el Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta, que está a cargo de la elaboración dicho tratado y mostró su beneplácito con los países del del G77 + China, que escogieron a Ecuador para que prsida este importante grupo en el 2017.

“Ecuador tendrá el año entrante el honor de presidir el G77, pidamos más democracia y más igualdad entre los Estados. Dejemos atrás el orden mundial que antecedió a la gran descolonización de la segunda mitad del siglo XX y superemos esto de tener Estados de primera, segunda y tercera clase”, sostuvo.

La 71 Asamblea General de la ONU se refirió al rol de este organismo y al del Consejo de Seguridad. Al respecto, el jefe de la diplomacia ecuatoriana, manifestó que “debemos reequilibrar el peso que tiene la Asamblea General respecto del Consejo de Seguridad, en procura de más votos y menos vetos”.

Finalmente, invitó a todos los asistentes a Hábitat III, que es la Conferencia de la ONU sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, que se realizará en Quito-Ecuador, del 17 al 20 de octubre de 2016.