De acuerdo con el último informe elaborado por JP Morgan, Ecuador representa la segunda economía en la región con mayores riesgos para la inversión extranjera. Al primero de agosto el índice fue de 885 puntos, una cifra según dice JP Morgan, es solo superada por Venezuela con 2520 puntos.

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El analista económico Alberto Acosta Burneo, habló en exclusiva para Notimundo a la Carta con Marcela Holguín, sobre el informe de JP Morgan en el que se nombra a Ecuador como la segunda economía en la región con mayores riesgos para la inversión extranjera.

Al primero de agosto de 2016, el índice de calificación fue de 885 puntos, cifra que según JP Morgan, es solo superada por Venezuela con 2520 puntos. Para Acosta, a pesar de que Ecuador se encuentra en uno de los niveles más bajos de inversión extranjera, no significa que haya existido un incremento. “Mas bien en las últimas semanas, ha habido una disminución desde un máximo reciente que fue en febrero. En este mes el riesgo país subió a 1700 puntos y desde entonces ha disminuido gradualmente”, afirma el economista.

Acosta afirma que la moratoria de la deuda externa adquirida por el estado en 2008 pesa sobre el riesgo país. “Tener un nivel de riesgo como el de ahora, un nivel sobre los 800 puntos (…) Tiene que ver con la política del manejo de la deuda externa”. Esto sin duda, nos pone en desventaja con países vecinos como Colombia (270 puntos) y Perú (No llega a los 200 puntos), obligando al país a pagar tres o cuatro veces más por su financiamiento, aseguró.

¿Qué significa esto en la práctica? Acosta indicó que hay una posibilidad de caer nuevamente en una moratoria, ya que por el momento el índice de 800 puntos continúa siendo alto. De igual manera, manifestó que este riesgo país puede mantenerse, ya que depende mucho de la sostenibilidad en las finanzas públicas que se apoyan en el precio del petróleo.

En cuanto a una recuperación económica en este segundo semestre del año, Acosta dijo que “no se trata de mejorar o crecer la economía”, sino que se espera que la economía no se contraiga como lo ha venido haciendo en los últimos años. Para Acosta, en no menos de dos años se podrá tener nuevamente sostenibilidad en finanzas públicas y para llegar a esto debe ser necesario pensar en un replanteamiento y evitar el gasto público.