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El aporte de Rodrigo Tacla Durán, delator en el caso Odebrecht-Ecuador, ha sido un acta en la que consta un supuesto pago de un millón de dólares al exministro de Electricidad, Alecksey Mosquera

El futuro del operador financiero que colaboró con la trama de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht está en manos de la justicia española. Este jueves 11 de mayo se analizará en la Audiencia Nacional los argumentos a favor o en contra del pedido de extradición de Rodrigo Tacla Durán solicitada por Brasil.

Este abogado de 44 años con doble nacionalidad española-brasileña ha sido una pieza clave para desentrañar cómo se realizaba el pago de sobornos a políticos y funcionarios públicos en Ecuador y otros 11 países, entre 2001 y 2016.

Como operador financiero externo, Durán utilizaba sofisticados mecanismos de lavado de dinero, incluyendo el uso de al menos 12 cuentas bancarias a nombre de offshores abiertas el exterior. Estas empresas eran utilizadas por el área de Operaciones Estructuradas (departamento de coimas) de Odebrecht para pagar sobornos de decenas de millones de dólares, según la Procuraduría General de Brasil.

El pasado 18 de noviembre fue detenido por la Guardia Civil de España en un lujoso hotel de Madrid, tras la activación de una orden de búsqueda y captura de la Interpol. El tribunal de Curitiba (Brasil), que lleva adelante la operación Lava Jato, ha imputado sobre él los supuestos delitos de blanqueo de capitales, cohecho y asociación criminal.

En su detención se encontraron siete tarjetas de memoria con información clave. El abogado ha permanecido en España cinco meses con libertad condicional y a la espera de que se de paso o no su extradición a Brasil.

Fuente: El Comercio