La propuesta de un impuesto a la carne busca remediar los daños medioambientales por su producción, esta iniciativa fue presentada por algunas organizaciones holandesas en el Parlamento Europeo.

Con el impuesto a la carne se pretende animar al sector agrícola y ganadero a reducir su huella ecológica. Créditos: EFE

Poner un impuesto a la carne por los costos medioambientales de su producción es la propuesta de una coalición de organizaciones holandesas presentada este miércoles 5 de febrero en el Parlamento Europeo (PE).

«La idea es aumentar el precio de la carne en toda la UE para que refleje su impacto ambiental, derivado de las emisiones de CO2 y de la pérdida de biodiversidad», explicó a Efe Jeroom Remmers, director de True Animal Protein Price (TAPP), una fundación sin ánimo de lucro que incluye a organizaciones ecologistas, de salud y agrícolas.

Con esa tasa, que se aplicaría de manera progresiva a partir de 2022, se pretende animar al sector agrícola y ganadero a reducir su huella ecológica e impulsar a los consumidores a adoptar una dieta más sostenible, explicó Remmers.

Aseguró que muchos productores en Holanda apoyan la propuesta aunque otros no la ven con buenos ojos por el temor a una caída del consumo, pero confió en lograr más apoyos en el futuro.

El impacto de la medida, según los cálculos de la organización Commited to the Environment Delft, que ha hecho un informe a petición de la coalición TAPP, se traduciría en un encarecimiento sobre todo de la carne de vacuno, seguida de la de porcino y por último la de ave.

Fuente: EFE, aliado estratégico de FMMUNDO