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Una de las estrategias que usa el Ejército colombiano para capturar a alias ‘Guacho’ es interceptar sus equipos de telecomunicaciones.

El Telégrafo

Los soldados han identificado que el líder del grupo armado residual Óliver Sinisterra usa tres vías para hablar con sus colaboradores. La primera es a través de equipos de radio de alta y corta distancia. Los uniformados saben que el insurgente ha distribuido decenas de aparatos a todos los jefes de escuadras que tiene en Nariño, en Colombia.

Eso se confirmó, por ejemplo, en un operativo que los soldados hicieron el pasado el 28 de junio, en El Chontal, localidad de Tumaco cercana a la frontera con Ecuador.Allí los uniformados se incautaron de 35 radios escáner usadas para coordinar la logística del envío de cargamentos de droga.

Ese día se decomisaron dos toneladas de cocaína, listas para ser enviadas por el Pacífico. Los investigadores analizaron los aparatos y determinaron que los disidentes usaban frecuencias exclusivas para evitar ser interceptados. Un excolaborador de las FARC también dio detalles de este mecanismo a la Policía de ese país, a mediados de abril.

Según el exinsurgente, la estructura del Frente Óliver Sinisterra cuenta con radios Motorola, modelo T400-2. Estos son idóneos para territorios selváticos y tienen un alcance de hasta 56 km.

Son resistentes a la lluvia y su batería puede durar hasta 25 horas. Los investigadores saben que el grupo armado usa estos equipos para comunicarse también con los encargados de los laboratorios de cocaína.

En cambio, para las comunicaciones más amplias usan los Motorola EP 350, que tienen hasta 99 canales para hablar.