Evo Morales aclaró en una entrevista que solo quiere volver y terminar su mandato y retirar su candidatura a las nuevas elecciones. Además, los opositores culpan a que las declaraciones de Evo agitaron la crisis social en Bolivia, que dejó nueve muertos en manos de la policía.

El expresidente de Bolivia Evo renunció a su cargo el 10 de noviembre de 2019 luego que la Policía y las Fuerzas Armadas le quitaron el respaldo. Créditos: EFE

Esto, luego de que los opositores usaron las declaraciones a la BBC para justificar los excesos de la policía contra los manifestantes. “No sé porque están asustados con Evo, no quieren que participe (en elecciones); está bien, todo por la vida, por la democracia. Retiro mi candidatura, pero deberían dejarme terminar mi mandato. ¿Se entiende?”, indicó en una entrevista al medio Al Jazeera, desde su exilio en México.

De acuerdo con la BBC, dos días antes Morales indicó: “No tengo fecha, pero voy a volver allí en cualquier momento. Tengo todo el derecho de participar en las elecciones, pero dicen no Evo, no Evo. ¿Por qué tienen miedo a Evo?”.

A la par, la Comisión Interamericana e Derechos Humanos (CIDH), alertó sobre los excesos de la autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, quién además firmó un decreto de desligó de responsabilidades penales a los militares que salen a las calles. Aunque ella recalca que no es una carta abierta para ejecutar manifestantes, los organismos internacionales lo toman como tal pues tras firmarlo aumentaron las matanza a los civiles.

El decreto tiene fecha del 14 de noviembre, solo se hizo público este 16, un día después de que una marcha antigubernamental de productores de coca en el departamento de Cochabamba dejara al menos nueve muertos y 115 heridos, según informó la Defensoría del Pueblo.

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, se sumó al reclamo y salió a pegarle a Mauricio Macri y a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

“Realmente me preocupa que la situación en Bolivia pueda salirse de control si las autoridades no la manejan cuidadosamente, de acuerdo con las normas y estándares internacionales que rigen el uso de la fuerza, y con un respeto pleno por los derechos humanos“, sostuvo la ex presidenta.

Jerjes Justiniano, ministro de la Presidencia y vocero de Añez esta semana, sostuvo que “de manera distorsionada se dice que es una licencia para matar“, cuando la medida “tiene una base legal en la Constitución y la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas”.

Fuente: EFE – Aliado estratégico FmMundo