Mientras continúan las investigaciones previas por supuestas irregularidades por la adquisición de insumos médicos en hospitales como el Eugenio Espejo, un nuevo caso de posible corrupción es investigado por Fiscalía.

En un informe al que tuvo acceso Diario El Comercio, se indica que los beneficiarios de los pagos no poseen un perfil económico ni comercial que justifique la entrega de los cheques. Créditos: Imagen referencial Shutterstuck.

En esta ocasión el exdirector médico del Hospital Psiquiátrico Julio Endara, Esteban Bonilla, presentó una denuncia para que se investiguen dos procesos de contratación que se realizaron en esa casa de salud por $ 8 000 para la adquisición de gel antibacterial y mascarillas N95.

Aparentemente el funcionario de la casa de salud que funciona en la parroquia de Conocoto, al suroriente de Quito, se habría negado a firmar ambos contratos, pues se dio cuenta de irregularidades como que no constaban en los productos por adquirir con una certificación de calidad de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa).

El abogado de Bonilla, Milton Román, confirmó la denuncia interpuesta. Explicó que las mascarillas que se iban a adquirir no eran aptas para que el personal atienda pacientes que poseían COVID-19 y que el gel antiséptico tenía un número de registro sanitario que no constaba en la página de la Arcsa, detalle que fue incluido en la denuncia presentada.

Según Bonilla, tras la negativa a firmar los contratos, él habría sido removido del cargo el 27 de mayo pasado.

El ahora exfuncionario pidió a la Fiscalía que investigue una serie de irregularidades que van desde los vínculos que tendría la empresa que ganó uno de los contratos con un funcionario actual del hospital Julio Endara, así como también la falta de informes en fases precontractuales para la adquisición.

Nota Original: EL Universo – LINK