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La dirección del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) se reunió este jueves con representantes de Países Garantes del proceso de paz, ante los que expuso sus preocupaciones por las dificultades para el ejercicio político.

Twitter @TimoFARC

Al encuentro en esta capital asistieron Job Brodholt y Uber Uber Williksen, ministro consejero y consejero, respectivamente, de la embajada de Noruega en Colombia.

Estuvieron presentes, además, el embajador de La Habana en Colombia, José Luis Ponce y el consejero de la sede diplomática cubana Joel Marrero. Por la exguerrilla participaron en la cita el candidato presidencial y presidente de la FARC, Rodrigo Londoño (Timochenko), así como los dirigentes Iván Márquez, Carlos Antonio Lozada, Ricardo Téllez y Jairo Estrada.

Los líderes de la FARC expresaron en la ocasión sus preocupaciones sobre lo que calificaron de un plan dirigido a desestabilizar el proceso de paz en su etapa de implementación e impedir el ejercicio político al que tienen derecho como partido en la legalidad.

Tal como expusieron ayer al jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, los excombatientes se refirieron en particular a las agresiones sufridas por sus candidatos en la actual campaña electoral, las que atribuyen a representantes de la ultraderecha en el país.

En la reunión de hoy denunciaron el asesinato de más de 50 de sus militantes y familiares, a lo que se suman 204 líderes sociales desde que se pactó la paz en La Habana, entre el Ejecutivo y las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo. Acotaron que la víspera, mientras dialogaban con Arnault, ocurrió un nuevo ataque contra un defensor de los derechos humanos en Bogotá, afortunadamente sin consecuencias fatales.

Los dirigentes de la FARC manifestaron también a los representantes de los gobiernos de Noruega y Cuba las trabas que al desembolso de los recursos necesarios para el funcionamiento del Partido y de la campaña electoral.

Informaron que están a la espera de una reunión con el Gobierno para analizar la gravedad de la situación y hallar fórmulas conjuntas a fin de encauzar un gran pacto nacional que saque la violencia del ejercicio de la política en Colombia.

Fuente: El Telégrafo