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Jaime Nebot dijo que "esta será la última vez que como Alcalde celebro julio", durante uno de los eventos cívicos por las fiestas julianas de Guayaquil

Fuente: El Comercio

Eran las 11:45 cuando a la altura de la Plaza Vicente Rocafuerte, el alcalde Jaime Nebot se unió al desfile cívico que se realizaba a lo largo de la avenida Nueve de Octubre en el centro de Guayaquil.

La presencia del Alcalde fue motivo de aplausos y emoción de los asistentes. Nebot dejó su tradicional guayabera y vistió de terno para presidir el acto de Unción Cívica que se realizó como cada año en honor a la fundación del Puerto Principal, este miércoles 25 de julio del 2018.

Nebot estuvo acompañado por la vicealcaldesa Doménica Tabacchi y de Cynthia Viteri, gestora comunitaria del Municipio y precandidata al Sillón de Olmedo, y otras autoridades locales quienes caminaron dos cuadras hasta llegar a la Rotonda del Malecón Simón Bolívar.

A las 12:00 con el toque de la trompeta de la banda policial se inició la ceremonia. Después de entonar el Himno Nacional se procedió con la ofrenda floral y seguidamente el Himno 9 de Octubre en honor a esta fecha.

A su salida, Nebot declaró que se va con la conciencia tranquila de haber cumplido y que la recompensa que se lleva es lo que los guayaquileños vieron este miércoles a lo largo de la Nueve de Octubre, refiriéndose al desfile. “Esta será la última vez que como Alcalde celebro julio, pero como ciudadano lo voy a celebrar toda la vida”, expresó el burgomaestre.

Añadió que siempre estará para servir a la ciudad o al país. “Yo creo que la ciudad hoy día empezó a recorrer un camino irreversible hacia el buen vivir de verdad, no el que prescriben las constituciones archivadas y violadas sino al que siente en el corazón, en el estómago y en el bolsillo. Esta ciudad no tiene vueltas hacia atrás definitivamente”, dijo.

Nebot administra Guayaquil desde el 2000 y ha sido reelecto en cuatro períodos consecutivos. A su despedida, sus simpatizantes se acercaban a tomarse fotos con él, a otros solo les bastaba un apretón de mano o una palmada en la cabeza.

Fuente: El Comercio