Tras la renuncia de Freddy Mayorga a la presidencia de Deportivo Quito, no está clara cuál es la situación por la que atraviesa la institución, la pregunta que surge es si está en acefalía por la renuncia de su directorio o por el abandono en que habría incurrido la mayoría de directivos que asumieron las riendas del club el pasado 31 de marzo.

El volante Santiago Morales (izq.) habló tras saber que Iván Gordón (der.) organizaría nuevas elecciones. Foto: Javier Tamba / El Telégrafo

Según lo dicho por el propio Mayorga el pasado martes, cuando hizo pública su dimisión, el directorio que presidía se reunió el lunes anterior y decidió renunciar debido a las dificultades financieras que afronta la entidad capitalina. “El directorio que presido ha decidido dar un paso al costado y presentar la renuncia respectiva con el objetivo de que se me permita, una vez que Deportivo Quito se encuentre en acefalía, convocar inmediatamente a un proceso de elecciones, el mismo que se llevará a cabo la próxima semana”, detalló Mayorga. No obstante, Marcelo Dueñas, síndico de la Asociación de Fútbol No Amateur de Pichincha (AFNA), explicó tener en su poder un oficio firmado por el presidente de AFNA (Patricio Miño), donde se le da a conocer que el ente ‘chulla’ está en acefalía, afirmación que se basa en un documento de Sociedad Deportivo Quito (SDQ).

“Pero encuentro solamente la renuncia del señor Freddy Mayorga, como presidente del club, no encuentro la firma ni renuncia de absolutamente nadie más, lo que significa que el club sigue funcionando con todos los otros directivos”. Con este panorama jurídico, añadió, se debe aplicar el principio de subrogación, es decir, frente a la renuncia del titular, la presidencia debe asumirla el vicepresidente, los vocales o quienes tengan la base legal para hacerlo, conforme manda la regla, “porque lo otro es un abandono irresponsable”.

Respecto a que Mayorga le haya pedido a Iván Gordón -quien fuera uno de los 7 vocales principales de su directiva- que lleve adelante las elecciones, Dueñas expresó que este procedimiento es ilegal, pues es el presidente que desea dimitir quien debe convocar a una asamblea extraordinaria y renunciar para que se pueda nombrar una directiva provisional, la cual debe organizar el proceso eleccionario. A este razonamiento, Gordón respondió que la acefalía se da porque el club quedó en abandono. “Se sobreentiende que todos (los directivos) se fueron, ¿cómo puede haber las renuncias? No renunciaron, sino que abandonaron, no acudieron a las reuniones, se fueron yendo y solo quedó el señor Mayorga y alguien más”.

Gordón subrayó que Mayorga envió un documento a la AFNA, donde se le explica y se certifica a esta matriz sobre el particular. Gordón agregó que, tal vez, Dueñas no habría revisado todavía ese adjunto. Pero el día que Mayorga dio un paso al costado, también afirmó haber mandado cartas a la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y a la Asociación de Futbolistas de Ecuador (AFE) para que le otorguen una tregua a Deportivo Quito; es decir, que no ejecuten probables suspensiones por incumplimiento de deudas hasta que se posesione la nueva plana mayor de la ‘AKD’. Gordón recordó que antes, por acefalía, la FEF ya actuó de esa forma, por tanto, sentó un precedente; además, si el club no tiene un director financiero, ¿cómo podría cancelar las acreencias exigidas? En una emisora local, el vicepresidente de la FEF, Álex de la Torre, especificó que la dimisión de los directivos del Quito no impide que se le cobre las acreencias, más aún si la deuda no es con la FEF.

“Los únicos que deben darles plazo son sus acreedores… (la AFE, Espoli, Rubén Darío Insúa, Carlos Sevilla), por eso Deportivo Quito tendrá hasta el viernes en la tarde para arreglar esa situación, deberá presentar los comprobantes o acuerdos de pago”. De la Torre añadió que en el Quito se ha vuelto una norma que los directivos renuncien cuando no pueden cumplir las deudas, tratando de extender los plazos de pago. “Ese es un tema de acreedores, nosotros, como FEF, no podemos hacer nada”.

Datos

Iván Gordónmencionó que seguirá los pasos que dicta el estatuto en lo que se refiere a las elecciones, así que realizará la convocatoria a asamblea extraordinaria. Hasta el mediodía de ayer Gordón no sabía a cuánto ascendían los rubros exigidos por acreedores para esta semana; tampoco había recibido respuesta de la AFE en torno a la tregua pedida por Freddy Mayorga. Según Giovanny Cárdenas, especialista en derecho deportivo, la acefalía no evita que el Quito pague sus deudas; los socios pueden elegir un directorio provisional o se debe canalizar el nombramiento de un interventor. Si los acreedores exigen dinero para esta semana y el ‘chulla’ no cancela, podría bajar a segunda, ya que por suspensión no jugaría ante Olmedo, sumando el segundo lance sin presentarse, lo cual es causal de descenso.