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La Fiscalía abrió una indagación previa en contra de ocho personas, entre estas el expresidente Rafael Correa y el exvicepresidente Jorge Glas. Ellos son investigados por delincuencia organizada.

El Telégrafo

El expediente tiene relación con la denuncia que presentó en marzo pasado el político César Montúfar, quien fue acusador particular en el juicio por asociación ilícita en contra de Glas, en el caso Odebrecht. Seis meses después se oficializó la apertura del expediente a través de un escrito de la fiscal subrogante Ruth Palacios, fechado al 6 de septiembre. En ese texto se dispone la apertura de la investigación previa, ya que el anterior fiscal subrogante, Gen Rhea, quien estuvo a cargo del caso, ordenó una serie de diligencias pero no constaba la resolución del inicio del proceso judicial. De hecho, el 22 de abril Montúfar, dirigente del movimiento Concertación, informó a través de su cuenta de Twitter la apertura de la investigación: “Por fin, hoy he sido notificado (por el) fiscal Alfonso Rhea (que se) abrió investigación previa por delincuencia organizada contra Rafael Correa y otros”.

Pero ahora la fiscal Palacios halló que faltaba una resolución que avalara la apertura del expediente. Los demás investigados en el caso son Alexis Mera, exsecretario jurídico de la Presidencia; José Serrano, expresidente de la Asamblea; Diego García, exprocurador; Carlos Pólit excontralor; Carlos Baca, exfiscal General, y Sandinoel de Freitas, exrepresentante de Odebrecht. En el oficio, la Fiscalía también solicita que se notifique a los investigados con la apertura del caso y pide que se asigne a un agente para que se encargue de las notificaciones. Esto con el propósito de que “ejerzan su derecho a la defensa”.

Dentro de este caso, hoy está previsto que el exasambleísta Montúfar reconozca su firma en la denuncia y, de esta forma, quede válido el proceso penal. Hoy, la Fiscalía también prevé tomar la versión del político. En marzo, Montúfar denunció a estos funcionarios y calificó a Correa como “el cabecilla de esa banda delincuencial, que hizo del Ecuador un país en que la delincuencia y la corrupción no sean hechos aislados, sino actividades estruc­turales y sistemáticas”.

Fuente: El Comercio