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La central de AP en Guayaquil concitó a dos bandos: los de a favor y los que están en contra con las propuestas del Gobierno. La Policía tuvo que intervenir.

El Telégrafo

La facción que apoya la consulta popular se autoconvocó. En medio de gritos sesionó a puerta cerrada. Las calles Rumichaca y Padre Solano, donde se encuentra la sede provincial en Guayas de Alianza PAIS, se convirtió en un hervidero.

Militantes de un bando y otro, los que apoyan y los que rechazan la consulta intercambiaron gritos. Y es que las discrepancias entre asambleístas y directivos, en torno a la propuesta de Gobierno, se trasladaron ayer a los simpatizantes que se congregaron en los exteriores de la sede del movimiento.

Dos situaciones contribuyeron a elevar el clima de malestar: la autoconvocatoria de una parte de la dirigencia para analizar el tema de la consulta, y la aparición de carteles en contra de la directora provincial de la agrupación, Marcela Aguiñaga, en los alrededores de la sede.

Con este escenario, simpatizantes de la legisladora expresaron su rechazo y a las 11:00 retiraron las pancartas que colgaban en postes. Carlos Serrano, director de Acción Política y Comunicación del movimiento, no descartó la presentación de una denuncia ante la Fiscalía y el Consejo Nacional Electoral (CNE) por las pancartas, mientras que Viviana Guevara, miembro de Guerreros Digitales, sostuvo que los dirigentes de base se habían convocado para planificar las concentraciones de apoyo al vicepresidente Jorge Glas “pero con sorpresa nos encontramos con estos afiches que rechazamos”.

El resto de la mañana la situación en los exteriores permaneció en calma, hasta cerca de las 14:00, cuando en pequeños grupos comenzaron a llegar militantes para tratar de ingresar a la sede.

Fuente: El Telégrafo