Tres meses pendientes de pago del año 2018 por parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) a los árbitros locales, pone en riesgo el arranque del próximo campeonato, el 8 de febrero, si no se soluciona el inconveniente, precisó hoy a Efe el presidente de los jueces, Luis Muentes.

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La FEF nos debe tres meses a los árbitros de todas las categorías, que equivale a medio millón de dólares aproximadamente, lo delicado es que no se presenta ninguna solución de parte de ellos, por lo que sostendremos una reunión urgente para decidir qué haremos“, dijo Muentes.

La preocupación de los jueces se incrementa porque “la FEF no propone ninguna solución” y la debutante Liga Profesional de Fútbol en Ecuador o Liga Pro “tampoco resuelve nada”. “Lo único que me manifestó el presidente de la Liga Pro, Miguel Ángel Loor, es que si gana el candidato de ellos, Francisco Egas, ellos nos resolverán el problema en forma inmediata.

Pero a nosotros no nos deben los candidatos, nos debe la Federación”, aseguró. Para Muentes, los directivos de la FEF “andan más pendiente de las próximas elecciones, que en resolver este problema”. “Luego, si nosotros tomamos medidas de hecho, como sucedió en otras ocasiones, nos califican de chantajistas, cuando lo único que reclamamos son nuestros derechos”, comentó. E insistió en que los árbitros se reunirán la próxima semana y “en consenso” adoptará “la mejor decisión, porque aquí no es Muentes el único perjudicado o el único que decide, somos todos”. Muentes resaltó la buena actuación cumplida por los árbitros el año pasado y que “la inclusión de dos jueces más en las finales por el título de 2018, resultó todo un acierto”.

Entre los acuerdos que pretenden concretar también para este año, figura la inclusión de dos árbitros más, uno en cada arco, a fin de que ayuden al cuarteto designado en los partidos que se consideren de mayor trascendencia, como sucedió en la final de 2018.

Fuente: El Comercio – Nota original: LINK