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Espeluznado. Esa palabra usa el presidente Lenín Moreno para describir cómo se siente cuando le preguntan sobre obras en las que se han detectado sobreprecios, como el Poliducto Pascuales-Cuenca, Refinería de Esmeraldas, Yachay y otros casos. El medio español ABC lo entrevistó el martes 12 de diciembre y en el diálogo se publica que el Mandatario habla de una “corrupción galopante, principalmente en el último período del gobierno anterior”.

Flickr Presidencia

Moreno añade, en la conversación que se publicó hoy (14 de diciembre), que “lastimosamente, parecería que el presidente (Rafael Correa), más de una ocasión, hacía la vista gorda (sobre la corrupción), porque estaba pensando no en el país, sino en la próxima elección”.

Además, el Jefe de Estado afirma que el país tiene 600 obras grandes con sobreprecio que excedieron las obras complementarias. Según dice, esto último “era la trampa para poder ganar las licitaciones”.

Tras la sentencia de seis años de prisión al vicepresidente Jorge Glas, su abogado, Eduardo Franco Loor, adelantó que su defendido no tiene intenciones de renunciar al cargo en tanto no existe una sentencia en firme. Moreno, en la entrevista con el medio español, dice que respetará “las instancias jurídicas. También hay una petición de juicio político en el Congreso, que no sé si se da el trámite. Yo respetaré esas decisiones”.

La noche del miércoles 13 de diciembre, José Serrano, presidente de la Asamblea, convocó al CAL para analizar el juicio político contra el Vicepresidente. En el diálogo, Moreno confirma que Francisco Carrión, será el nuevo embajador en Washington, Estados Unidos.

“Él será, si nos dan el beneplácito”. Otro tema al que Lenín Moreno se refirió en esta conversación fue el de la Ley de Comunicación y la Superintendencia de Comunicación (Supercom), a cargo de Carlos Ochoa.

A este último la Contraloría lo predeterminó con la destitución. En su respuesta sobre el tema, Moreno suelta un refrán: “El que a hierro mata a hierro muere”.

Explica que “la Ley de Comunicación da paso a que las autoridades que deberían ser orientadoras para canalizar, pedagógicamente, los esfuerzos de los periodistas para hacer mejor su trabajo, se convirtió en una institución inquisidora y sancionadora”. Según Moreno, en la Ley de Comunicación hay aspectos positivos, como la promoción de la cultura, la distribución de las frecuencias o la posibilidad del derecho a la réplica.

Y dice que debe ser debatida porque tiene que convertirse en una ley orientadora. Sobre este tema, la Secretaría de Comunicación (Secom) publicó un comunicado que dice que en las próximas semanas se presentará las observaciones y propuestas de mejora a la Ley de Comunicación.

Fuente: El Comercio