El presidente argentino, Mauricio Macri, aseguró hoy que las elecciones legislativas, que se celebran el 22 de octubre, definirán si el país "continúa con el cambio" o vuelve hacia el pasado, al tiempo que valoró las medidas económicas que acometió su Gobierno en estos 18 meses de gestión.

CNN

Durante una rueda de prensa en la provincia central de Córdoba, el mandatario recordó a los habitantes de esa región que su triunfo en las últimas elecciones se debió en buena medida al voto cordobés y les pidió que ratifiquen esa opción para seguir optando por el crecimiento, la «obra pública sana» y el «empleo».

«Estamos creciendo después de casi seis años, no es algo que se sienta por todo el mundo en el mismo momento, pero hay sectores que ya se mueven, como la obra pública, la energía, la minería o la construcción», expresó el presidente, quien asoció este cambio de variables a las medidas tomadas por su equipo.

Macri dijo que durante la cumbre del G20 de Hamburgo, a la que asistió la semana pasada, todos los mandatarios le preguntaron si el cambio acometido desde su llegada a la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, se iba a confirmar en los próximos comicios, que renuevan un tercio del Senado y cerca de la mitad de la Cámara de Diputados.

Por eso insistió en la importancia de que los argentinos ratifiquen el «camino del cambio» para que siga llegando inversión extranjera que promueva la creación de nuevos puestos de trabajo y permita que Argentina siga creciendo a más del 3 %, el ritmo al que avanzará este año, según pronosticó.

En este sentido, valoró los datos de inflación anunciados ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que cifró el aumento del índice de precios del país en 1,2 %, un número que, a juicio del presidente, confirma la tendencia a la baja de los últimos meses y alumbra un futuro optimista.

En el caso de que el oficialismo no venza en los próximos comicios, el país estará en peligro de volver al pasado, advirtió el mandatario, quien opinó que, cuando asumió como presidente, Argentina era como un «Titanic» al borde del hundimiento y que estaba cerca de repetir una crisis como la que se vivió en 2001.

Para evitar un episodio similar y profundizar la apertura económica, Macri apostó por bajar los impuestos, que, en su opinión, ahogan a la clase trabajadora y al emprendedor que busca crecer en el país y por eliminar la «mafia de los juicios laborales» que hunde al empresario argentino.

Fuente: EFE