Argentina inició este martes 8 de mayo conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener "una línea de apoyo financiero" que evite una crisis, anunció el presidente Mauricio Macri en medio de turbulencias que devaluaron la moneda casi 5% en la última semana.

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«Durante los dos primeros años (de gobierno) hemos contado con un contexto mundial muy favorable, pero eso hoy está cambiando. Somos de los países del mundo que más dependemos del financiamiento externo, producto del enorme gasto público que heredamos y que estamos ordenando», dijo el presidente.

Macri señaló que ya tuvo una primera conversación con la directora del FMI, Christine Lagarde, pero no especificó cuál sería el monto del crédito que solicita Argentina. Según el mandatario, el financiamiento del FMI permitirá fortalecer su «programa de crecimiento y desarrollo, dándonos un mayor respaldo para enfrentar este nuevo escenario global y evitar crisis como las que hemos tenido en nuestra historia».

El peso argentino, que a la apertura de los mercados se depreció 4,61% a 23,41 por dólar, se revaluó ligeramente tras el discurso de Macri, a 23,06. Para enfrentar la depreciación del peso, el Banco Central decidió la semana pasada un alza de la tasa de interés de referencia a 40% anual, la más alta del mundo.

Este martes, el ente emisor debe anunciar nuevamente la tasa de política monetaria. Además de la depreciación, Argentina lucha con una inflación de más de un dígito (24,8% en 2017), y con el déficit fiscal cuya meta rebajó de 3,2% a 2,7% del PIB la semana pasada.

Fuente: El Telégrafo