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Medio millar de personas de varias comunidades indígenas del departamento colombiano de Chocó (noroeste) se vieron obligadas a desplazarse huyendo de los combates entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el grupo de origen paramilitar Autodefensas Gaitanistas.

Andes

Así lo advirtió la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) e indicó que entre el 4 y 5 de abril se presentaron hechos violentos como el secuestro y posterior homicidio de un joven de la comunidad, así como la incursión de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en la región de Domingodó, en el municipio de Carmen del Darién.

“Dada la continuidad de acciones por parte de los actores armados que hacen presencia en el territorio y la falta de garantías de seguridad, se prevé un aumento en los desplazamientos masivos por las posibles confrontaciones, prolongándose la emergencia por varios meses”, advirtió la institución en un comunicado.

Hace menos de un mes, la OCHA ya alertó que el conflicto armado colombiano se ha recrudecido en el Chocó, uno de los departamentos más pobres de Colombia, donde operan guerrilleros del ELN y grupos herederos del paramilitarismo.

Actualmente, los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que operaban en la región se han desplazado a las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN) en las que dejarán las armas, circunstancia que otros grupos intentan aprovechar para ocupar su espacio.

Paralelamente, el Gobierno colombiano y el ELN sostienen desde febrero negociaciones de paz en Ecuador para poner fin a un conflicto armado de más de medio siglo y sellar la paz con un acuerdo similar al alcanzado en noviembre pasado con las FARC.