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El puente de Rumichaca, que enlaza a Colombia con Ecuador, volvió a congestionarse por el arribo de miles de ciudadanos de Venezuela, que abandonan su país.

CNN

El jueves último (18 de enero del 2018), las oficinas de Migración de las dos naciones vecinas estuvieron abarrotadas por la llegada masiva de los extranjeros.

Esa ha sido la tendencia desde comienzos del año, dicen las autoridades.

En la dependencia ecuatoriana, donde se registran los viajeros para internarse en el país, se amplió el número de ventanillas de atención de 6 a 10, para cubrir la creciente demanda. Laboran 24 horas.

A pesar de ello, pasado el mediodía había una fila de venezolanos que se extendía unos 150 metros de largo, en espera de un turno para el trámite.

Un funcionario de la oficina ecuatoriana comentó que se atiende un promedio de 3 000 trámites diarios de extranjeros.

De ellos, un 85% es de venezolanos, que declararon venir con fines turísticos. La mayoría lleva grandes maletas y algunos, incluso, banderas, chompas y gorras con sus colores patrios.

Se trata de ciudadanos como Asdrúbal Sansoneti, de 40 años, nativo de la ciudad de Maturín, estado de Monagas.

Él y cinco amigos de su misma localidad comían panes con atún de lata y un refresco, sentados en la acera, mientras esperaban sellar los documentos de viaje. Sansoneti, de profesión agricultor, dijo que dejó sus 300 hectáreas de tierra, en donde criaba ganado vacuno, pero que fue por la inseguridad.

Aseveró que ahora la meta es llegar a Simón Bolívar, provincia del Guayas. Ahí aspira a trabajar como jornalero, con un coterráneo que arribó antes y que habría alquilado un terreno para cultivar maíz.

Otros, como José Ernesto Pereira de 38 años, profesor de matemáticas, buscaba desplazarse hasta Perú.

Señaló que unos compañeros suyos ya lo hicieron el año anterior y que están laborando como docentes secundarios. Todos los viajeros que han decidido abandonar Venezuela señalan que la crisis económica y política les forzó a tomar esa decisión, en busca de un futuro mejor.

Los datos de la Oficina de Migración de Colombia indican que uno de los puntos migratorios donde se registró el mayor flujo de llaneros fue el puente de Rumichaca. Por ­este viaducto, en el 2016, salieron 32 000 ciudadanos venezolanos hacia Ecuador.

Mientras que el año anterior lo hicieron 231 000 personas. Daniel Regalado, presidente de la Asociación Civil Venezuela en Ecuador, cree que varios de sus compatriotas están solo de paso por este país hacia Perú, Chile y otras naciones.

El masivo flujo migratorio reapareció este mes, comentó María García, propietaria de una tienda, ubicada junto al Puente Internacional de Rumichaca. Aseguró que algo parecido ocurrió el primer trimestre del año anterior.

El periplo entre Cúcuta, en la frontera entre Venezuela y Colombia, y Rumichaca tarda dos días. Así lo sostiene José Ernesto Pereira. También señaló que el viaje en autobús hasta Guayaquil bordea los USD 132.

En la mayoría de casos, el dinero proviene de ahorros, préstamos y la venta de sus bienes. Los viajeros aprovechan el tiempo de espera en la zona limítrofe para dormir en las bancas, junto a sus maletas.

Otros se asean en los lavabos de los baños públicos. También hay quienes comen algo en las tiendas y puestos ambulantes.

Y, los más animados, captan fotografías que evidencian su paso a Ecuador. Regalado manifiesta que sus compatriotas buscan las ciudades grandes, en algunos casos, para dedicarse al comercio informal, hasta ver otra forma de emplearse.

Este es el caso de Johan Asúa, quien proviene del estado de Trujillo. Aunque es licenciado en Administración dijo que está dispuesto a laborar en lo que aparezca para sobrevivir. Aspira a llegar a Lima, donde se radicaron familiares suyos.

Considera que muchos apuntan al sur del continente porque se puede conseguir empleo. Eso -dice- ha leído en las redes sociales. La Asociación Civil Venezuela en Ecuador tiene reconocimiento oficial en el país y ofrece asesoramiento legal e información sobre las ofertas de trabajo.

Regalado detalló que tienen 35 000 socios. Disponen de oficinas en Quito, Guayaquil, Cuenca, Manta y Ambato.

Y, próximamente, se abrirá una sede en Ibarra. Estas urbes son las que concentran a la mayoría de venezolanos, aseguró.

Fuente: El Comercio