México fue el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en el que más bajo la tasa de empleo en el cuarto trimestre de 2016, en concreto cuatro décimas, según los datos presentados hoy.

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En México, la tasa de empleo -que mide el porcentaje de personas que tienen un puesto de trabajo sobre el total de las personas en edad de trabajar- se quedó en un 61 %, mientras que en el conjunto de la OCDE era del 67,2 % a finales del pasado año, tras subir dos décimas entre octubre y diciembre.

En el cuarto trimestre, sólo se registró una caída de esa tasa en otros seis países miembros: Noruega (cuatro décimas al 73,9 %), Dinamarca (tres décimas al 74,5 %), Grecia (dos décimas al 52,1 %), Estonia (dos décimas al 72,1 %), Chile (una décima al 0,1 %) y Australia (una décima al 72,3 %).

En el extremo opuesto, se constataron incrementos de hasta un punto porcentual en Eslovenia (al 66,6 %), de ocho décimas en Luxemburgo (al 66 %) y en Hungría (al 67,5 %), y de siete décimas en Suiza (al 81,3 %).

También fueron significativos los incrementos en la tasa de actividad en esos tres meses en Canadá (cinco décimas al 72,9 %), España (cuatro décimas al 60,1 %), o en el conjunto de la zona euro (dos décimas al 65,7 %).

España, en cualquier caso, siguió con ese 60,1 % con uno de los niveles más bajos de la OCDE. Por debajo únicamente estaban Turquía (50,5 % de personas con empleo entre el grupo de 15 a 64 años), Grecia (52,1 %), Italia (57,3 %) y México (61 %).

Durante 2016, los ascensos más pronunciados en la tasa de empleo se dieron en Hungría (2,8 puntos porcentuales), República Checa (2,2 puntos), Islandia (2 puntos), Irlanda (1,8 puntos), Bélgica (1,7 puntos), Portugal (1,7 puntos) y España (1,5 puntos).

La progresión en España se debió íntegramente al descenso del paro (su contribución fue de 1,7 puntos porcentuales), ya que al mismo tiempo la población activa se redujo (tuvo un impacto negativo de 0,2 puntos sobre la tasa de empleo).