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El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó hoy a Chile "de agresión a la democracia" al haber negado las visas a los presidentes del Senado, José Alberto Gonzales, y de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, para viajar a ese país con el propósito de visitar a nueve funcionarios bolivianos detenidos.

El Telégrafo

“Denuncio al mundo entero esta agresión a la democracia. No viene del pueblo chileno, sino de algunas autoridades que responden al imperio”, escribió Morales en su cuenta de Twitter @evoespueblo.

En otro tuit, dijo que el rechazo de las visas a los presidentes de órganos legislativos “se hacía en tiempos de dictadura”.

“¿Qué clase de democracia y ‘socialismo’ hay en Chile?”, cuestionó el gobernante boliviano en la red social.

Chile negó los visados de ingreso a Gonzales y Montaño, pero en cambio lo concedió al ministro de Justicia, Héctor Arce, para que visite a los siete empleados aduaneros y dos militares que están recluidos desde el pasado 19 de marzo, tras un incidente fronterizo.

Los funcionarios están detenidos en la prisión de Alto Hospicio, de la ciudad chilena de Iquique, acusados de haber cruzado de forma ilegal la frontera para intentar robar camiones con mercancías.

El Gobierno boliviano sostiene que los funcionarios realizaban un operativo en su propio territorio para decomisar un camión con contrabando que ingresó por un paso no autorizado, por lo que consideró injusto y arbitrario que sean detenidos en la frontera.

En un discurso en la ciudad de El Alto, a propósito de la inauguración de una escuela con el nombre de su madre, María Ayma, Morales volvió a referirse al tema y criticó a Chile.

“Lamentable. No sé si las normas de Pinochet están vigentes allá. No dejan entrar a periodistas, no dejan entrar a nuestros presidentes de la Asamblea Legislativa. Es un atentado, una amenaza, una agresión a la democracia. Hasta Estados Unidos nos da visa, pero menos Chile, un país vecino, un país hermano”, sostuvo.

La alusión a los periodistas está relacionada a dos incidentes de marzo pasado cuando agentes de migración de Chile hicieron firmar a informadores bolivianos compromisos para no ejercer su oficio en ese país, según denunciaron los propios reporteros y el Gobierno.

Horas antes y tras reunirse con Morales, el presidente del Senado, José Alberto Gonzales, anunció que denunciarán “en todos los parlamentos y los foros internacionales” lo que también consideró como una “afrenta” de Chile al Poder Legislativo de Bolivia.

Dijo que la decisión chilena “no tiene antecedentes” y supone un “atropello” contra la democracia, porque los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados son representantes del mismo pueblo.

El Gobierno chileno también ha rechazado conceder el mes pasado un visado al ministro boliviano de Defensa, Reymi Ferreira, y esta semana al general Williams Kaliman, inspector del Ejército.

El Gobierno de Michelle Bachelet decidió en agosto del año pasado retirar las visas diplomáticas a las autoridades bolivianas tras una polémica visita del entonces canciller, David Choquehuanca, a varios puertos del norte chileno, para hacer una evaluación por su cuenta de cómo son tratados los comerciantes y camioneros de Bolivia.

La norma chilena no se aplica a los ciudadanos bolivianos.

El Gobierno Morales decidió no aplicar una medida similar para los altos funcionarios chilenos.