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El Ejecutivo inició el trabajo diplomático y mediático para rebatir las acusaciones sobre una supuesta persecución política en contra del expresidente Rafael Correa.

El canciller José Valencia está al frente del equipo. Lo acompañan los agentes diplomáticos ecuatorianos radicados en países europeos. La primera réplica tuvo lugar en España, durante la visita del presidente Lenín Moreno y ocho de sus ministros que se inició ayer y termina hoy. Valencia atendió entrevistas con Radio Nacional de España y el rotativo madrileño ABC.

Uno de los temas centrales de las entrevistas fue el discurso del expresidente Rafael Correa sobre una “judicialización de la política” en Ecuador y en el resto de la región. “Eso lo tiene que determinar la Justicia. Tendrán que investigar si hay lugar a esas acusaciones. El Ejecutivo no interfiere en el proceso judicial, a diferencia de lo que ocurría en el pasado”, indicó Valencia.

Esa tesis también fue sostenida por Juan Sebastián Roldán, vocero y secretario particular del presidente Lenín Moreno. El funcionario, en cambio, tuvo una entrevista con diario El Mundo de Madrid. “Para ser coherentes con nuestra posición, creemos que la Justicia tiene que hacer su trabajo”, dijo sobre el caso Balda. Recalcó, además, la idea de que en la administración gubernamental de Rafael Correa sí había interferencia.

Esteban Nicholls, docente de la Universidad Andina, cree que la estrategia mediática del Gobierno es convencional y previsible. “Crear opinión internacional ante la narrativa creada por el correísmo es una reacción tardía”, dice. Añade que la táctica refleja lo que ha sido el Gobierno en su primer año, “reactivo y con poca iniciativa política”.