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Durante el encuentro de la coalición de PAIS en Quito, el Primer Mandatario indicó que la crisis en la agrupación no se debe al enfrentamiento con Rafael Correa, sino con el autoritarismo que se dio principalmente en la segunda etapa de la administración anterior.

El Telègrafo

“El decir no es el comienzo del camino a la libertad; el decir no es el derecho que tienen todos los seres humanos a ejercer su libertad. No podemos estar conformes con todo, todos tienen el derecho de votar como deseen en la consulta, mi propuesta es que votemos por un nuevo Ecuador”.

Con esa declaración, en el marco del encuentro de la coalición de Alianza PAIS, en el norte de Quito, el presidente Lenín Moreno invitó ayer a la ciudadanía y a la militancia a apoyar la consulta popular.

Afirmó que actualmente el movimiento Alianza PAIS vive un momento duro, crucial y dispersivo, pero se va a superar. Eso se logrará -dijo- resolviendo temas internos, especialmente con los “compañeros cabeza duras”, a quienes les recordó que deben entender que el presidente está con ellos.

“Apenas se resuelva eso, el sistema de caos va a desaparecer”. Por eso propuso que es momento de trabajar más y mejor para demostrar que si hay compañeros que se han desviado de los principios de la revolución, se les debería cerrar las puertas.

“Rescatemos los principios del año 2006, rescatemos la Constitución de Montecristi, que será nuestra bandera. Vamos a crear el país que la Revolución Ciudadana (RC) generó los primeros años y si hay algún compañero cabeza dura, a dialogar, a convencerlo”.

Esto en referencia a que se debe rescatar la primera etapa del proceso político, ya que, a su criterio, en la segunda se toleraron los actos de corrupción. En gran parte de su intervención criticó al expresidente Rafael Correa. Recordó que cuando el exmandatario lo propuso como candidato presidencial, le había pedido -únicamente- que no se saliera de los principios de la Revolución Ciudadana.

“En qué parte del ideario político dice que no podemos dialogar”, reflexionó. Cuestionó que el exmandatario haya dicho que él se ha unido a la derecha. Les recordó a los asistentes, entre directivos provinciales de PAIS, legisladores, ministros de Estado, exasambleístas y autoridades provinciales, que las decisiones de su Gobierno están encaminadas a los más pobres.

Aclaró que la crisis en el movimiento no es por el enfrentamiento entre dos líderes, “la crisis es porque el autoritarismo generó la creencia de que en el país se podía hacer lo que se les daba la gana”. Invitó a la militancia y a los dirigentes provinciales a que no permitan que nada ni nadie los divida.

“El que quiera irse que se vaya, pero nosotros permaneceremos unidos”. “No quiero honoris causa, no quiero dejar monumentos faraónicos, quiero dejar la obra para los más pobres, sus casas”, dijo al mismo tiempo que anunció su impulso al programa denominado ‘Agua para todos.

“A lo mejor como el programa ‘Casa para todos’ no lo logramos, pero trabajaremos por ellos (pobres), haremos todo nuestro mejor esfuerzo”.

Aclaró que las medidas económicas están diseñadas para que los ricos paguen la deuda que se incrementó en “estos años”. “Una vez que se elimine la Ley de Plusvalía empezaremos a generar otra contra la especulación.

Son los grupos más pobres los que se ven más perjudicados”. Miguel Carvajal, secretario nacional de la Política, aclaró que la división de PAIS se vislumbró desde hace meses debido a que las diferencias políticas no se trataron dentro del movimiento.

“Aquí estamos dirigentes y militantes que desde la precampaña apoyamos para que Lenín Moreno sea nuestro candidato”. La canciller María Fernanda Espinosa hizo un llamado a la unidad. Dijo que el movimiento no debe estar en contra del Presidente.

Moreno, luego de su discurso más largo en la esfera pública desde que asumió la Presidencia -de aproximadamente 80 minutos-, tuvo un altercado con una militante correísta.

Cuando salía del hotel Quito, una mujer aprovechó el tumulto para evadir la seguridad y gritar, frente a frente al Presidente, consignas en contra de la consulta popular y a favor de Correa.

Luego, cuando abandonaron el sitio la mayoría de autoridades, otra mujer cuestionó al Mandatario al gritarle: “traidor”.

Fuente:El Telègrafo