El Ministro de Seguridad de México, Alfonso Durazo confirmó el asesinato de nueve miembros de una familia con doble ciudadanía estadounidense-mexicana. Autoridades del FBI contemplaron que el ataque podría haber sido un caso de identidad equivocada de grupos en conflicto en el área.

Los hechos ocurrieron en el límite entre los estados de Chihuahua y Sonora, en el norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos. Créditos: Twitter

«Esta es una zona de guerra y desde hace tiempo estamos pidiendo ayuda«. Así lo dijo este martes Julián LeBarón al informar a los medios sobre la emboscada que mató a al menos nueve miembros de su familia, la mayoría niños.

La «masacre», como la describió Julián LeBarón a los medios, ocurrió cuando tres mujeres que viajaban en tres vehículos con 14 niños sufrieron una emboscada por parte de un comando armado. Al menos nueve personas murieron, entre ellos seis niños, y ocho menores lograron escapar.

Era un viaje que realizaban rutinariamente, según LeBarón, porque en ambas localidades residen miembros de la familia que forman parte de la Colonia LeBarón, una rama fundamentalista de mormones que se estableció en la zona en los años 20 del siglo pasado.

También es una región de las sierras de Sonora y Chihuahua donde operan carteles de narcotraficantes.

En años recientes, algunos miembros de la familia LeBarón se han visto enfrentados con habitantes de comunidades locales por el uso del agua en la región.

Investigación:

«Se denuncio que hubo amenazas informamos a las autoridades (federales). Hubo la denuncia y estas son las consecuencias», declaró LeBarón.

No se sabe, sin embargo, quiénes pueden ser los responsables. Una teoría es que las mujeres y los niños, que viajaban en vehículos SUV similares a los que usan los grupos de crimen organizado, fueron confundidos con grupos rivales.

La zona en el norte de México es disputada por dos grupos rivales, La Línea, que tiene vínculos con el , y «Los Chapos», que son parte del cartel de Sinaloa. Ambos grupos se disputan la ruta de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

En 2018 algunos miembros de la familia tuvieron una fuerte confrontación con ejidatarios que protestaron por lo que dijeron era el uso excesivo de agua de la comunidad LeBarón que estaba plantando cada vez más árboles de nogal que requieren una gran cantidad de agua para su producción.

Los reclamos de los ejidatarios, que comenzaron desde 2013, sostenían que esa «sobrexplotación del agua» había dejado sin el líquido a las comunidades aledañas.

Según informó entonces la revista Proceso, «los encargados y empleados del rancho (de los LeBarón) recibieron a los inconformes con disparos de arma de fuego e hirieron a un hombre en la rodilla».

Los gobiernos de Chihuahua y Sonora emitieron una declaración conjunta indicando que se lanzó una investigación para esclarecer los hechos y que se enviaron fuerzas de seguridad adicionales a la zona.

Fuente: CNN – Aliado estratégico FmMundo