Los habitantes del noreste de Estados Unidos limpiaban calles y despejaban escombros el miércoles tras una feroz tormenta que azotó a la región con lluvia y granizo dejando por lo menos tres muertos y más de 200.000 establecimientos sin electricidad.

Efe

Murieron dos hombres en Connecticut en dos sucesos distintos al caer árboles sobre sus vehículos, en los poblados de New Fairfield y Danbury, informaron autoridades.

Una niña de 11 años falleció en Nueva York cuando un árbol cayó sobre el automóvil en que ella viajaba.

Más de 148.000 clientes de la red eléctrica quedaron sin electricidad en Nueva York para el miércoles por la mañana. En Connecticut, unas 90.000 viviendas quedaron a oscuras, la mayoría en el sector occidental del estado. Una fuente de la empresa eléctrica dijo que tardará varios días restablecer el suministro.

La tormenta tumbó árboles y postes eléctricos por la toda la región. El impacto de rayos desató incendios en Nueva Jersey y Massachusetts. En Nueva York los vientos alcanzaron 125 kilómetros por hora (78 millas por hora) y hubo un promedio de 1.000 relámpagos la hora, según meteorólogos.

Las calles eran intransitables en varias zonas y varias escuelas suspendieron las clases. También hubo varios vuelos cancelados y demorados.

La tarde del martes en la ciudad de Nueva York, miles de personas quedaron varadas en la importante estación de trenes Grand Central Terminal, debido a que árboles derribados habían bloqueado las ferrovías.

El gobernador de Nueva York Andrew Cuomo declaró el estado de emergencia para los condados de Putnam, Dutchess, Orange y Sullivan y despachó a la Guardia Nacional para asistir con las labores de reparación.