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A más de 1.000 personas sobornó la constructora Norberto Odebrecht, según Rodrigo Tacla Durán, funcionario de alto rango de la empresa brasileña, encargado presuntamente de la obtención de contratos en 12 países, entre ellos Ecuador.

Foto: Shutterstock

“A través de la firma cobraron desde gerentes de empresas públicas hasta jefes de Estado. Solo en Brasil hay 500 personas afectadas. Y existen políticos y altos funcionarios brasileños cuyos nombres todavía no han trascendido”, aseguró Tacla al diario El País de España, tras conseguir la libertad provisional, después de ser acusado por un juzgado de Curitiba, en Brasil, de los delitos de soborno, blanqueo y pertenencia a organización criminal.

Tacla confesó que son más de 12 países a los que se entregó dinero, para ello adquirieron el Meinl Bank, que se utilizó para blanquear los fondos de los sobornos. El Meinl Bank, ubicado en Antigua y Barbuda, era una tapadera en ese paraíso fiscal del Caribe.

Tenía solo tres empleados en una pequeña oficina. Su sede en São Paulo estaba en el Consulado. Era el centro neurálgico desde el que se hacían los pagos irregulares.

De ahí se transfería dinero a otros bancos como la Banca Privada de Andorra (BPA), una entidad clausurada en 2015 por corrupción. Mediante pagos internos se evitaba dejar rastro y eludir las huellas de los fondos cuando se incluye el Swift (código de transferencia internacional).

La BPA era el banco encargado de los pagos finales. Odebrecht abría cuentas en esta entidad a nombre de Personas Políticamente Expuestas (PEPs), cargos públicos susceptibles de lavar dinero. La constructora ordenaba transferencias al BPA desde su banco en Antigua y Barbuda. Después, el dinero en la BPA se traspasaba a través de movimientos internos -ajenos a los registros- hasta las cuentas de los beneficiarios.

Las comisiones ilegales llegaron a cerca de 260 millones de euros. El dinero se movía en efectivo, a través de cuentas en paraísos fiscales y transferencias internacionales. La constructora, por seguridad, nunca pagaba en los países de origen del beneficiario

. Y usaba el Meinl Bank para enviar fondos a Personas Políticamente Expuestas (PEPs), que es como se denominan los cargos públicos susceptibles de cometer blanqueo. El cerebro de la operación era el Meinl Bank de Antigua y Barbuda.

El empleado del Departamento de Operaciones Estructuradas (oficina que repartía los sobornos), Luiz Eduardo da Rocha Soares, ideó el sistema. Él también fue responsable de la compra del Meinl Bank.

Había dos directivos de la constructora que eran accionistas de la entidad en Antigua y Barbuda sin que la empresa lo supiera. Un exdirectivo del Meinl Bank declaró que esta entidad movió 2.200 millones de euros. Y este banco trabajaba exclusivamente para Odebrecht. No tenía clientes normales. Tacla reveló que como agradecimiento a sus “amigos”, Odebrecht organizaba fiestas y enviaba mujeres desde Brasil hasta las celebraciones con los políticos. Se hacían fotos “y se guardaban.

El responsable de Odebrecht en Panamá, André Rabello, sabía cómo utilizar esas fotos. Rabello también manejaba información sobre las esposas y las relaciones extraconyugales de los políticos panameños.

La constructora arreglaba la vida financiera de las esposas de los políticos. Sobre todo de las exesposas”. Se desembolsaban 130 millones de euros al año en comisiones.

El dinero se entregaba en efectivo y por transferencias. Cobraba hasta el conserje. Los sobornos salpicaron a todos los partidos. De derecha, izquierda… De Gobierno, oposición,… Y no hay solo políticos entre los beneficiados… La empresa apostaba. Uno de los beneficiarios fue presuntamente el exministro ecuatoriano Alecksey M.R., quien está procesado por presunto lavado de activos, y contra quien el exabogado de Odebrecht mencionó en su declaración y un informe de asistencia penal del Principado de Andorra devela la transferencia de dinero en ese país.

Hoy comparecerá Alexis Mera

El exsecretario Jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera, deberá comparecer esta mañana a la Fiscalía de Pichincha para rendir su versión libre, voluntaria y sin juramento, sobre supuestos sobornos que habría pagado la constructora brasileña Odebrecht en Ecuador.

El exfuncionario fue citado por la fiscal Diana Salazar, quien indaga una supuesta asociación ilícita, caso en el que están procesadas 6 personas. En este mismo caso, para el miércoles 2 de agosto está convocado Jan Tópic, hijo del máximo representante y dueño de la empresa Telconet.

Mientras que, el miércoles 9 de agosto el vicepresidente de la República, Jorge Glas, deberá comparecer ante la Fiscal.

Fuente: El Telégrafo