La fórmula para conseguir los votos para destruir a legisladora de la Revolución Ciudadana, Sofía Espín, tuvo tres ingredientes principales.

El Telégrafo/ Sofía Espín

El primero fue contar con todos los asambleístas en el Pleno, incluyendo a los alternos y otros como María Mercedes Cuesta que fue a la sesión en silla de ruedas. Y el segundo y más relevante fue reconsiderar la resolución que definió con 91 votos la salida.

Eso llegó de la mano de su propio autor, el legislador Fernando Flores de CREO, quien pidió que se vote nuevamente la moción. Entonces, 78 de los 130 legisladores echaron al piso esa moción.

El tercero fue la conducción de la sesión de Elizabeth Cabezas, quien con agilidad dio paso a César Solorzano (Sociedad Patriótica) para que presente su nueva moción. El legislador amazónico pidió que la destitución de un legislador sea con 70 votos o conocida como mayoría absoluta. Su pedido fue aprobado con 89 votos.

La decisión no cayó bien a la bancada de la Revolución Ciudadana que miraban que en menos de 20 minutos presenciaba que el camino para separar a una de sus integrantes se construían.

La integrante de ese bloque, Gabriela Rivadeneira apeló a la Presidenta acusándola de no precautelar el respeto de las normas legislativas. Pero su queja no tuvo eco, la titular de la Asamblea, Elizabeth Cabezas, se defendió y sostuvo que quieren tapar los actos de corrupción buscando la «letra pequeña» para intentar frenar la fiscalización.

El argumento de Cabezas ganó con 89 votos de los bloques de Alianza PAIS, CREO, Socialcristianos y de Ia bancada de Integración Nacional. Desconcertados, los miembros de la Revolución Ciudadana buscaban armar una estrategia. A las 17:20, Sofía Espín se acercó a la mesa de la Secretaría y dejó un documento.

A su regreso su rostro evidenciaba su desazón, ella salió del salón del Pleno dejando de lado a sus colegas. Juan Cárdenas, de ese grupo político, pidió a los asambleístas que revisen su decisión que generan que se pueda destituir a cualquier legislador que sufra una persecusión política con una mayoría absoluta. Además anunció que denunciara a cortes internacionales.