El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, quien asumió el cargo el pasado 15 de febrero, ha empezado consultas con el Parlamento y los partidos políticos para intentar prolongar su mandato, debido a que el país no ha podido elegir al nuevo mandatario, que debió asumir el poder el 14 de mayo.

Una fuente cercana a Privert dijo hoy a Efe que este no quiere que haya un vacío de poder después de su mandato, que oficialmente concluye el 14 de junio, pero que iba a terminar un mes antes si se hubiera celebrado la segunda ronda de las elecciones presidenciales, que estaba prevista, tras varios aplazamientos, para el 24 de abril. «El acuerdo político prevé un nuevo presidente el próximo 14 de mayo, pero es imposible. Ahora el presidente tiene que preservar el orden y evitar el caos político», señaló la fuente.

El presidente provisional, agregó la fuente, «hizo todo lo posible para la realización de las elecciones» pero las mismas no se celebraron, debido a que, aseguró, el Parlamento duró casi cuatro semanas para dar su visto bueno a un nuevo primer ministro.

Asimismo, lamentó que el Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), formación del expresidente Michel Martelly, decida protestar en las calles para exigir elecciones al Gobierno provisional después de que el país duró unos cinco años para celebrar comicios.

El PHTK y sus aliados controlan la Cámara de Diputados, mientras que Privert, quien dirigía el Senado antes de su designación, tiene control del grupo mayoritario de la cámara baja.

El PHTK continúa en las calles para exigir la realización de la segunda vuelta sin verificación de los resultados anteriores, mientras que la plataforma política Pitit Dessalines, del grupo opositor G-8, ha anunciado su vuelta a las calles para pedir la instalación de esa comisión.

Haití vivió una crisis por el aplazamiento de los comicios presidenciales.

El pasado 14 de febrero Jocelerme Privert, entonces titular del Senado, asumió como presidente interino tras concluir una semana antes el periodo de Gobierno de Martelly, sin que se eligiera a su sucesor.

La nación tenía previsto celebrar el 24 de enero pasado la segunda vuelta de las presidenciales, pero fueron aplazadas dos días antes por el Consejo Electoral Provisional (CEP) debido al deterioro de la seguridad y las amenazas de muerte contra casi todos los miembros de ese organismo.

La primera ronda de las votaciones se celebró el 25 de octubre de 2015 y en ella los candidatos más votados fueron el oficialista Jovenel Moise y el opositor Jude Celestin, quien rechazó esos resultados por considerarlos fraudulentos.

Celestin anunció entonces que no acudiría a la segunda vuelta, prevista para el 27 de diciembre, lo que contribuyó a que el CEP tomara la decisión, también en aquella ocasión, de suspender los comicios.