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Las reservas internacionales de oro del Banco Central del Ecuador (BCE) registraron una reducción de USD 226 millones, según el boletín monetario semanal publicado esta semana por esta entidad.

Agencia Andes

En el balance de la entidad se registró una caída desde USD 1 120,1 millones en este rubro a USD 894,2 millones entre el 6 y el 13 de octubre pasados.

Paralelamente, en la cuenta de inversiones, depósitos a plazo y títulos de las reservas internacionales, se presentó un incremento de USD 200 millones en ese mismo período, según la publicación.

Este Diario consultó a las autoridades de Finanzas y del BCE sobre el movimiento en las cuentas. Ofrecieron enviar un comunicado oficial sobre el tema, pero hasta las 17:00 de ayer no se difundió.

Para José Hidalgo, director de Cordes, este movimiento inusual en las reservas internacionales refleja la urgencia del Gobierno por cubrir las necesidades fiscales del último trimestre del año.

El ministro de Finanzas, Carlos de la Torre, informó en una entrevista realizada por Diario El Comercio el domingo pasado, que las necesidades de financiamiento ascienden a USD 2 000 millones. Los recursos se requieren para cubrir gastos de inversión y capital en los últimos tres meses del año.

El funcionario dijo que están analizando diversas alternativas de financiamiento, pero no dio más detalles. Para el director de Cordes, una explicación posible es que el Gobierno haya repetido la operación conocida como ‘swap’, es decir una permuta financiera para obtener dinero líquido colocando el oro con inversionistas para recuperarlo después de tres años.

En el 2014, el BCE invirtió el 50% de las reservas de oro con el banco estadounidense Goldman Sachs. En una operación paralela, Finanzas recibió de esta entidad un crédito por USD 400 millones a una tasa del 4,3% anual.

Ese oro volvió a las reservas internacionales del Ecuador, cuando el plazo de la inversión venció, en febrero del 2017. Aunque la inversión fue cuestionada por varios sectores de la economía, según el Central la inversión representó ingresos por USD 14,3 millones.

“Aunque USD 226 millones no es mucha plata y es un monto totalmente insuficiente para llegar al fin de año, un nuevo ‘swap’ para obtener liquidez es una muestra clara de la desesperación por obtener la liquidez que requiere el Gobierno”, añadió Hidalgo.

En tanto, César Robalino, expresidente de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca), señaló que esta reducción afecta a la imagen del país ante los organismos internacionales como el FMI, que visitará el Ecuador en las próximas semanas.

Finanzas anunció que técnicos del organismo multilateral estarán en Quito entre la última semana de octubre y la primera de noviembre. Robalino añadió que el movimiento en las reservas podría generar un alza del riesgo país, que cayó levemente de 684 en julio de este año a 643 en agosto.

“Con esta reducción en las reservas no hay cobertura de los pasivos y los mercados se pueden poner nerviosos. Es plata privada, y si el presidente Lenín Moreno se atreve a hacer esto el mensaje es negativo y el riesgo país trepa”. En un escenario de un alza del riesgo país, Hidalgo indicó que Ecuador atravesaría complicaciones para acceder a créditos baratos. La otra opción que le queda al Régimen, añadió, es la emisión de bonos en el mercado internacional.

“Lo que le queda al país para obtener financiamiento es buscar organismos internacionales, pero con un riesgo país alto no podremos conseguir crédito con tasas menores a 8%”, comentó.

Sobre el incremento de USD 200 millones en la cuenta de inversiones, depósitos a plazo y títulos, Robalino comentó que esto podría explicarse por una compra de Certificados del Tesoro (Cetes) por parte del banco público BanEcuador al Banco Central.

El pasado 12 de octubre, Rubén Flores, gerente general de BanEcuador, dijo en un conversatorio que ofreció el frente económico con los medios de comunicación, que la entidad realizó recientemente una inversión de USD 400 millones en Cetes.

Fuente: El Comercio