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El semisumergible aprehendido en la operación de antinarcóticos “Cacería” llegaría a la costa de Manta entre mañana o la madrugada del domingo. No obstante, autoridades de la Capitanía del Puerto manabita no se pronunciaron debido a que en Guayaquil se iba a dar todos los detalles a través de conferencia de prensa.

En un boletín proporcionado por la Policía Nacional, a través de la Dirección Nacional Antinarcóticos y la Unidad de Investigación Antinarcóticos, en coordinación con la Armada del Ecuador y la Policía Nacional de Colombia, se detalla que ayer (jueves) ejecutaron esta operación, logrando la aprehensión de la nave que transportaba aproximadamente 3 toneladas de cocaína con destino los Estados Unidos y era tripulado por 3 personas.

Este semisumergible se encontraba en desplazamiento por el Océano Pacífico en el límite del mar territorial entre Colombia y Ecuador; de inmediato se activaron los dispositivos de inteligencia y previo conocimiento del escalón superior, se realizó intercambio de información y se conformaron equipos combinados con la Armada del Ecuador para la ubicación en mar abierto de dicho artefacto, el mismo que, según Colombia, habría presentado un desperfecto en uno de sus motores y se encontraría varado en la posición 0°54´29.00 N y 86°37¨2.00 O.

Mediante un sobrevuelo se ubicó y observó al artefacto de fabricación artesanal, el cual debido a la corriente marina lo ubicaba en mar territorial ecuatoriano.

En ese momento zarparon lanchas guardacostas de la Armada del Ecuador junto con personal de la Unidad de Investigaciones Antinarcóticos, constatando que estaba tripulado por los colombianos Felipe P., James A. y Lesli S., durante el registro se observó aproximadamente 100 sacos de yute conteniendo entre 20 y 30 paquetes, dando un total aproximado de 3.000 kilos cubiertos con cinta de embalaje, los mismos que realizados la prueba de campo, dieron positivo para cocaína.

Este sería el segundo semisumergible localizado en este año. El primero fue en septiembre pasado, encontrado en las riberas del río Mataje, frontera entre Ecuador y Colombia.

El artefacto de aquella ocasión era de 12 metros de eslora (largo) y 3 metros de manga (ancho) y se encontraba en un astillero artesanal y presuntamente iba a ser empleado por alguna organización narcodelictiva.