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Miles de militares y policías brasileños irrumpieron el sábado de madrugada en varias favelas de Río de Janeiro para desbaratar bandas de robos de cargas, convirtiendo a varias zonas de la ciudad en verdaderas zonas de guerra.

El Universo

Apoyados por helicópteros, 3.600 militares y centenares de policías participan desde poco antes de las 04:00 locales (07:00 GMT) en el despliegue en cuatro de estos barrios pobres, a menudo controlados por bandas de narcotraficantes, de la zona norte y en otro de la zona oeste de la ciudad, indicó la Secretaría de Seguridad del Estado de Río (Seseg).

La operación, apodada “Onerat” (‘carga’, en latín), busca a 40 responsables de robos de camiones de carga, un flagelo más de este estado al borde de la bancarrota, azotado por la corrupción, las guerras entre bandas de narcotraficantes y las ejecuciones perpetradas por milicias parapoliciales.

Las autoridades publicaron en internet las fotos de 15 de las personas buscadas en la favela de Lins (norte), ofreciendo 1.000 reales (unos 320 dólares) de recompensa por su captura.

El anuncio solicita “informaciones sobre escondites de armas, localización de bandidos, cargas robadas, puntos de venta de droga y vehículos robados” y promete el anonimato para los denunciantes.

Decenas de soldados en ropa de camuflaje estaban apostados en esa comunidad, con sus armas listas para disparar, en tanto que carros blindados y dos jeeps bloqueaban el acceso al lugar, comprobó la AFP.

Todas las personas que salían del lugar eran sometidas a controles de identidad, cacheos de armas y revisiones de paquetes.

Los residentes contaron que fueron despertados por la irrupción de las tropas.

“Hay un ambiente de tensión y miedo. Casi nadie consigue ir a trabajar”, dijo Vanuza Barroso da Silva, de 23 años, que se dirigía a su trabajo en un supermercado.

Según la radio CBN, en el complejo de Lins se registraron tiroteos, en tanto que un individuo murió en un enfrentamiento en el de Sao Joao, también en la zona norte.

Fuente: El Universo