“La violencia obstétrica constituye una violación a diversos derechos de las mujeres, invisibilizada y poco tratada”, ese fue uno de los puntos abordados por Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional, durante su intervención en el primer debate del proyecto de Ley Orgánica para la Atención Humanizada del Embarazo, Parto y Posparto, que es de su autoría.

Asamblea Nacional

Gabriela Rivadeneira se refirió también a las tasas de césares en el país, pues mientras la Organización Mundial de la Salud recomienda que sean del 13 al 15% de todos los partos, en Ecuador en la red privada de salud se habla del 85%.  “Este proyecto regula el uso de cesáreas, para que se realicen solamente cuando sean necesarias, bajo disposiciones médicas. “El primer paso es informarnos; superar mitos alrededor del parto natural, instalados en función de la mercantilización del parto”, dijo la Titular de la Legislatura.

El asambleísta René Yandún hizo una puntualización, respecto a si la red de salud pública está preparada para responder a lo que se decida en la Asamblea en cuanto a este tema. La ponente del proyecto de ley, Blanca Argüello, respondió que empiezan a prepararse poco a poco. “Se debe dejar la opción para que a pedido de la mujer embarazada se pueda acceder a la cesárea, caso contrario se atentaría contra el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo. El número de cesáreas debe obligar al Estado a buscar las razones para que esas cifras sean tan altas”, explicó Yandún.

Hay alerta

Para Gabriela Rivadeneira existen indicadores que alertan y hacen pensar en la urgencia del tratamiento legislativo para la regulación del parto, para garantizar los derechos de autodeterminación de la madre y la familia y también los de intimidad de la mujer. “Estoy de acuerdo en que se incluya a la violencia obstétrica en la ley y que se especifiquen claramente las sanciones cuando se llegue a comprobar que la hubo. Así como hemos hablado de violencia sexual, física, de género, también hablemos de violencia obstétrica, porque se pone en peligro la vida”, aseguró.

La asambleísta Esthela Acero se refirió a la realidad de las comunidades y relató un caso sucedido hace cuatro meses en la zona donde habita, en donde una mujer falleció porque decidió alumbrar en su domicilio. “Debemos llegar con información a los lugares alejados, porque a veces por desconocimiento se pone en riesgo la vida”, aseguró y pidió que se dote a los hospitales de lo necesario para que la mujer pueda decidir la forma de traer al mundo a sus hijos.

Los asambleístas tienen tres días para enviar sus observaciones por escrito a la Comisión de Salud que trabajará en el análisis para adherirlas al informe para segundo debate.