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Los dueños del volante marchan en las principales calles de la capital. Desde las 09:00 de este martes 20 de noviembre, la Federación de Transporte Terrestre de Pichincha, a través de una marcha, protestan por las reformas a la Ley de Tránsito.

El Telégrafo

Entre las demandas que presentarán durante la movilización consta exigir la salida definitiva de los taxistas irregulares que funcionan a través de las aplicaciones como Uber y Cabify.

Antonio Logacho, de la Compañía Radio Taxi y Modultaxi, asegura que tiene menos pasajeros desde que llegaron las aplicaciones. Antes realizaba entre 35 y 40 viajes diarios mínimo. Hoy realiza máximo 25.

Los taxistas amarillos insisten en que se debe presionar a las autoridades de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) y la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) para que no se permita la operación de dichas unidades irregulares.

Carlos Brunis, presidente de la Federación de Taxistas de Pichincha, aseguró que solicitan que no se aumenten las multas, que se prohiban los aplicativos de movilidad del exterior, que se haga una sola revisión vehicular, que puedan recuperar los puntos de la licencia antes de que se llegue a cero y que la capacitación para conseguir la licencia de chofer profesional sea de dos años.

Brunis aseguró que si no tienen una respuesta favorable hasta el lunes, no descartan paralizar sus actividades.

La movilización tiene tres puntos dentro de la agenda del día. En una primera parada se concentrarán en la Asamblea Nacional. Ahí se presentará un pliego de propuestas, entre ellas una propuesta de reforma a la Ley de Transporte que contempla normar los controles de taxis.

Luego acudirán al Palacio de Carondelet, en donde tienen previsto presentar un documento y se concentrarán en los exteriores del Municipio.

Hasta el momento, taxistas califican la marcha como exitosa, no solo por el gran número de personas que se congregaron sino porque saben que “sus demandas son justas”, dicen.

Actualmente existen 16 mil taxis habilitados. El Municipio sigue un proceso para habilitar más de 8 mil nuevas unidades.

Fuente: El Telégrafo- Nota original: LINK