En el marco de la II Conferencia Hemisférica de la Lucha Contra el Terrorismo, la ministra del Interior, María Paula Romo, aseguró que tres hombres del Estado Islámico detenidos en Nicaragua habían estado en Ecuador.

maría-paula-romo-terrorismo
La ministra del Interior, María Paula Romo, participa en la Segunda Conferencia Ministerial Hemisférica de la Lucha Contra el Terrorismo, en el Palacio San Martín, en Buenos Aire. Crédito: Twitter Min. Interior

Nicaragua detuvo a cuatro personas presuntamente vinculadas al Estado Islámico; de las cuales, tres habrían estado antes en Ecuador. La revelación fue hecha por la ministra del Interior, María Paula Romo, este viernes 19 de julio, en el marco de la II Conferencia Hemisférica de la Lucha Contra el Terrorismo, en Buenos Aires, Argentina.

El Estado Islámico es una agrupación terrorista de naturaleza fundamentalista conocida por sus acciones con artefactos explosivos y videos de decapitaciones y otro tipo de ejecuciones de soldados, civiles, periodistas y miembros de organismos de ayuda humanitaria.

Naciones Unidas considera al Estado Islámico responsable de abusos a los Derechos Humanos y crímenes de guerra. También llevó a cabo una “limpieza étnica” en el norte de Irak.


Los detenidos en Nicaragua son Mohamed Ibrahim, de 33 años, egipcio; Mahmoud Samy Eissa, de 26 años, egipcio; Ahmed Ghanim Mohamed Al Jubury, de 41 años, iraquí, y Mustafa Ali Mohamed Yaoob, de 29 años, iraquí, según publicó La Prensa.

Los hombres pasaron por Costa Rica, antes de llegar a Nicaragua donde fueron detenidos y puestos a órdenes de la policía para una requisa y entrevista. Posteriormente los trasladaron a la Dirección General de Migración y Extranjería, para su deportación y entrega a las autoridades de Costa Rica a través del Puesto de Control de Fronteras de Peñas Blancas.

Migración de Costa Rica confirmó que los tres presuntos terroristas ingresaron al país el pasado 9 de junio provenientes de Panamá, donde habían ingresado el 12 de mayo, según información de La Prensa.

Fuente: El Comercio – Nota Original: LINK