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Ana Marcela Paredes aseguró que su personal fue despedido cuando reclamó transparencia y austeridad. La titular del organismo electoral defendió su legitimidad y la actuación durante la eliminación del movimiento Ruptura.

El Telégrafo

El primero en ingresar a la pequeña sala del Consejo Transitorio (CPCCST) para exponer oralmente los descargos al informe de evaluación a los vocales del CNE fue Paúl Salazar.

Él llegó minutos antes de las 10:00. Enseguida entró la presidenta del organismo electoral, Nubia Villacís, seguida de los vocales Luz Haro y Mauricio Tayupanta.

Ellos se ubicaron en las sillas laterales del lugar, con excepción de la vicepresidenta Ana Marcela Paredes, quien no ingresó a la sala para estar junto a sus compañeros. El presidente del CPCCST, Julio César Trujillo, una vez que constató el quórum, (solo faltó el consejero Xavier Zavala) invitó a que Nubia Villacís presentara sus alegatos.

Entonces Villacís proyectó en las pantallas el informe que preparó con cuadros explicativos, mientras enfatizaba la primera observación: su legitimidad en el cargo. “Soy montuvia y por declarar mi identidad no me asignaron puntaje cuando participé en el concurso de mi elección”, aseguró.

Comentó que no firmó ningún contrato y que delegó a otros funcionarios, de acuerdo a la ley, el trámite de los contratos que constan en el análisis, la mayoría de ínfima cuantía. Por eso no se hicieron bajo la modalidad de presentación de ofertas y se privilegió a pequeños negocios.