Un grupo de activistas ambientales protestó ante la Embajada de Honduras en Ecuador por la muerte de la líder indígena hondureña Berta Cáceres, asesinada este jueves en su casa en la occidental ciudad de La Esperanza, al parecer por dos hombres que portaban armas de fuego.

En una carta firmada por el colectivo Acción Ecológica y entregada a la legación hondureña, los manifestantes exigieron «saber la verdad» sobre la muerte de Cáceres, conocer «quiénes fueron los responsables y cuáles los móviles».

El grupo, que se presentó ante la Embajada al son de tambores, exhibió una pancarta con la imagen de Cáceres y un reclamo de justicia al Gobierno de Honduras.

La exigencia de respuestas se plasmó igualmente en la carta entregada a la misión diplomática, en la que los activistas recuerdan que la líder encabezó una lucha contra la represa de Agua Zarca, una iniciativa en la que «estuvieron involucrados la empresa china Synohidro y el Banco Mundial», que luego retiraron su financiación al proyecto.

Las comunidades locales y la naturaleza han sufrido «lesiones profundas» a causa del proyecto, señala el escrito.

Y agrega que «el Estado hondureño tiene responsabilidades directas no solo por promover este megaproyecto, sino también por no haber protegido la vida de Berta, quien poseía medidas cautelares» al haber sido amenazada.