«Tuvimos bastantes problemas de sonido y seguramente tendría que haberme retirado del escenario, pero por una cuestión de absoluto respeto hacia el público no me rindo jamás». “Estoy leyendo cosas realmente terribles, que si estaba borracha, me están llamando Amy Winehouse… El otro día me decían que me había trasformado el rostro. Estoy harta, voy de polémica en polémica», advirtió.