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Los Gobiernos de Japón y Corea del Sur están considerando celebrar en marzo próximo una cumbre de sus líderes en Washington para tratar el histórico asunto de las esclavas sexuales, que supone el principal escollo diplomático entre los dos países.

La organización de esta reunión dependerá del resultado del encuentro en Seúl que los cancilleres de los dos países van a celebrar este lunes para abordar el espinoso episodio de las mujeres coreanas obligadas a prostituirse por el ejército nipón durante la ocupación japonesa (1910-1945).

Si los ministros acuerdan avanzar en resolver este conflicto diplomático, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, y la presidenta surcoreana, Park Geun Hye, podrían reunirse en el marco de una cumbre nuclear que se celebrará en Washington el 31 de marzo, informó la agencia Kyodo.

EE.UU ha pedido en reiteradas ocasiones a sus aliados Japón y Corea del Sur que mejoren sus deterioradas relaciones bilaterales, por lo que tampoco se descarta que el presidente Barack Obama se una al encuentro entre Abe y Park.

El resultado de la reunión del lunes del ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida, y su homólogo surcoreano, Yun Byung Se, es, sin embargo, incierto ya que ambos países mantienen posturas muy alejadas sobre las compensaciones a las mujeres surcoreanas que fueron obligadas a prostituirse por el ejército nipón antes y durante la II Guerra Mundial.

Mientras Tokio estudia ofrecer unos 100 millones de yenes (unos 760.000 euros, 830.000 dólares) para la creación de un fondo, Seúl busca que la cantidad ascienda a 1.000 millones de yenes, (7,6 millones de euros, 8,3 millones de dólares), según fuentes diplomáticas citadas por Kyodo.

Se cree que unas 200 000 mujeres -llamadas eufemísticamente “mujeres de confort”- fueron forzadas a prestar servicios sexuales a miembros de las tropas niponas, la mayoría de ellas en China y la península coreana, entre los años 30 del siglo pasado y el final de la II Guerra Mundial en 1945.

La fricción entre Tokio y Seúl en torno a este tema ha afectado a las relaciones bilaterales hasta el punto de que Abe y Park se han reunido una sola vez, el pasado mes de noviembre, desde que ambos accedieron al poder entre finales de 2012 y principios de 2013.

El Gobierno surcoreano lleva años demandando al japonés que indemnice a estas mujeres, mientras que el Gobierno nipón siempre ha defendido que Japón ya lo hizo en el marco del tratado de normalización de relaciones de 1965.

Tokio concedió entonces unos 360 millones de dólares (unos 330 millones de euros al cambio actual) al Ejecutivo de Park Chung-hee, padre de la actual presidenta surcoreana, para indemnizar a todas las víctimas de la colonización y zanjar la disputa.