Unos 75 millones de niños y adolescentes en edad escolar que viven en países afectados por crisis necesitan programas de escolarización, revela hoy un informe de la organización Overseas Development Institute (ODI).

El informe, solicitado por Unicef y por los gobiernos de Gran Bretaña, Estados Unidos y Noruega, indica que en todo el mundo 37 millones de niños de primaria y secundaria carecen de colegios, debido a la guerra o los desastres.

Y precisa que solo en Siria permanecen cerradas 6.000 escuelas a causa de la contienda civil; mientras que en Nigeria y Camerún no funcionan 1.800 colegios y en la República Centroafricana un cuarto de los existentes en el país no prestan su servicio.

El dossier se divulga a menos de tres semanas de que se celebre el primer Foro Global Humanitario en Estambul, donde se pretende hacer un llamamiento sobre el problema de la escolarización.

El objetivo de dicho foro es crear un fondo para financiar programas educativos en países en crisis, ya que solo alrededor de un dos por ciento del dinero aportado en las situaciones de emergencia humanitaria se dedica a la educación.

El fondo cuenta con el apoyo de Unicef, el enviado especial para la Educación de la ONU, Gordon Brown, y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Su objetivo inmediato es recaudar cerca de 4.000 millones de dólares para poder ofrecer escolarización a 13,6 millones de niños que viven en zonas conflictivas en los próximos cinco años.

A largo plazo, los organizadores pretenden que el fondo pueda beneficiar a 75 millones de niños antes de 2030.

«El ir a la escuela evita abusos como el tráfico de menores o el reclutamiento por grupos armados, y es una inversión vital en el futuro de los niños y de sus comunidades», indicó Josephine Bourne, jefa de Educación de Unicef, según el comunicado.

«Ya es hora de que la comunidad internacional de prioridad a la educación como una parte esencial de la respuesta humanitaria básica, junto al agua, la comida y el alojamiento», agregó Bourne.