Las 24 familias que se encontraban en el albergue temporal ‘Nuevo Amanecer’, del cantón Rocafuerte, en la provincia de Manabí, afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril, se han ido reactivando luego de su salida voluntaria con apoyo del Gobierno Nacional.

Ministerio de Justicia

La tarde del lunes 29 de agosto se realizó la firma de actas del cierre definitivo del albergue con la participación de delegados de varias instituciones, entre ellas: Ministerio Coordinador de Seguridad, Ministerio de Justicia, Fuerzas Armadas, Ministerio de Inclusión Económica y Social, Ministerio de Salud, Secretaría de Riesgo, Policía Nacional, Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes y el Departamento de Riesgo del GAD Rocafuerte.

Progresivamente y de manera voluntaria las 24 familias (86 personas), fueron saliendo del albergue y acogiéndose a los bonos de alimentación, acogida y arrendamiento. El albergue ‘Nuevo Amanecer’ abrió sus puertas el 29 de abril con 13 familias de los sitios: Sosote, Los Positos, San Eloy, Puerto Loor; Rocafuerte Centro, y El Frutillo.

El Ministerio de Justicia, por disposición del primer mandatario colaboró en la coordinación del albergue y trabajó de la mano con las demás instituciones del ejecutivo, atendiendo y solventando las necesidades básicas de la población albergada y garantizando la seguridad y sana convivencia.

Se realizaron talleres de prevención de violencia de género y en coordinación con ONU Mujeres, las madres de familia del albergue recibieron capacitación en microemprendimientos.

Apoyo a la reactivación económica

Al cierre del albergue temporal, el Ministerio de Justicia, a través de la Coordinación Zonal 4, y en apoyo a la reactivación económica, realizó la donación de mesas y bancos que se utilizaron como comedor, a varias familias.

Los muebles fueron elaborados por personas privadas de libertad de varios Centros de Rehabilitación, que brindaron su apoyo a las personas afectadas. Se entregaron también moldes de empanadas para microemprendimientos.

“Con este pequeño grano de arena estamos contribuyendo a la reactivación de varias familias afectadas por el terremoto”, manifestó Mayra Mero, representante del Ministerio de Justicia.

María Salvatierra junto a su esposo y cuatro hijos, estuvieron en el albergue desde el 9 de mayo. Ahora se encuentra en casa de una familia acogiente. “Ha sido muy buena la labor de las instituciones, sin ellos esto no habría sido posible. Me siento contenta porque el Ministerio de Justicia nos sigue apoyando con la entrega de estas herramientas. Quiero ponerme un restaurante”, dice.

Gladis Intriago, apoyó en la preparación de alimentos mientras estuvo en el albergue. Ella llegó con su esposo y dos nietos el mismo día de la apertura. “Nunca ningún otro Gobierno se ha preocupado tanto por nosotros. De todo corazón estoy muy agradecida, es bastante indispensable la ayuda que nos dan y hay que seguir adelante”, dice al recibir una mesa y dos bancos.

“Me voy satisfecho, hemos convivido con personas que no habíamos conocido antes y damos gracias a todas las instituciones presentes. Estamos aún tristes por las pérdidas humanas, nunca se va a borrar de nuestras mentes”, dice Jimmy Dueñas quien trabaja como guardia de seguridad y se beneficia del bono de acogida y ahora está con su familia donde el suegro en Portoviejo.

Dato

20 familias se acogieron al bono de acogida, una familia se acogió al bono de arrendamiento, y tres familias se acogieron al bono de alimentación.