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La Asamblea Nacional es la meta a la que apunta la directiva del movimiento Centro Democrático. Eso se evidenció durante la primera reunión de directivos y militantes de la organización que ya tiene la aprobación del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La Asamblea Nacional es la meta a la que apunta la directiva del movimiento Centro Democrático. Eso se evidenció durante la primera reunión de directivos y militantes de la organización que ya tiene la aprobación del Consejo Nacional Electoral (CNE) para ser inscrito como movimiento nacional con el número 1 y que se hará oficial en los primeros días de enero de 2016.

La reunión se efectuó en la ciudad de Guayaquil y estuvo encabezada por su presidente, el prefecto Jimmy Jairala; de la directora nacional, Verónica Loayza; y el director de Guayas, Jorge Vélez.

Jairala manifestó que en el movimiento existen cuadros suficientes para optar por la Asamblea Nacional, aunque no descartó que en determinadas provincias se puedan efectuar alianzas para lograr el objetivo, principalmente con PAIS, sin embargo, esto aún no se ha discutido dentro de la agrupación.

Tampoco ha analizado, según aseguró, una eventual candidatura a la Presidencia. “Es muy prematuro hablar de ello, de momento nosotros estamos apuntando a participar con nuestros cuadros para la Asamblea Nacional”, sostuvo.

A la reunión asistieron delegados y directivos provinciales, cantonales y de juntas parroquiales; Centro Democrático ha conformado directivas en 14 provincias del país:

Guayas, Manabí, Pichincha, Chimborazo, Loja, Santo Domingo de los Tsáchilas, Santa Elena, Los Ríos, Esmeraldas, Pastaza, Orellana, Napo, Bolívar y El Oro.

Jairala habló sobre la importancia de la unidad nacional, la libertad y los preceptos del movimiento político. Hizo un llamado a la unión, al consenso y a dejarse de discordias:

“Ya es tiempo de ir soltando los andadores de nuestra infancia política y empezar a dar pasos de gigante”, dijo al referirse que la unidad es el único camino para transcender.

Loayza por su parte destacó el trabajo efectuado durante todo el año para recolectar en diferentes ciudades del Ecuador, un total de medio millón de firmas lo que le permitió convertirse en un movimiento nacional.