Luego de más de cuatro meses con las puertas cerradas debido a la pandemia, los cines de Quito abrieron esta mañana sus puertas. No hubo mayor asistencia de público, pero sí mucha expectativa de parte de las cadenas y curiosidad de quienes, de a poco, se acercaron a ver las carteleras.

El Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE) aprobó esta semana la reapertura de cines, teatros y auditorios con butacas numeradas, a un máximo del 30% del aforo, bajo las medidas de bioseguridad dispuestas y distanciamiento social.

El uso de la mascarilla es obligatorio para clientes y trabajadores, y se deben implementar filtros de desinfección en los ingresos, entre otras medidas.

El gerente de Multicines Ecuador, Gonzalo López, explicó que durante la cuarentena se trabajó con el personal en los protocolos: uso obligatorio de mascarilla; lavado y desinfección de manos; dispensadores de gel desinfectante en distintos lugares; desinfección del calzado, control de temperatura y sintomatología a la entrada, señalética en boleterías y estaciones de alimentos.

Señaló que en las salas se podrá dejar de usar mascarilla para ingerir los alimentos. López aseguró que, según un estudio de la empresa, en las salas se tiene 14 veces menos emisión de saliva, porque están mirando hacia al frente, por lo que el riesgo sería menor.

“Esta reactivación será para reducir pérdidas al final del año”, sostuvo, pues hasta el momento el saldo negativo bordea los 2 millones de boletos que se dejaron de vender. No obstante, se mantuvo la mayor parte del personal.

“Esto de la desinfección de calzado y manos ha sido súper bueno, hace que me sienta seguro”, , dijo Martín Pérez, de 20 años, que fue el primer cliente en llegar a Multicines del Centro Comercial Iñaquito (CCI).

El gerente operativo de Supercines, Jimmy Crow, anotó que la cadena cumple con todos los protocolos de bioseguridad dictados por el COE Nacional, como atender solamente con el 30% del aforo, exigir la utilización de mascarillas, la desinfección de manos y calzado, garantizar el distanciamiento social y poner señalización.

Además, aseguró que el sistema de aire en el interior de las salas fue renovado y que el uso de la aplicación para teléfonos móviles facilita la compra de entradas y snacks del bar y minimiza la interacción.

En la zona de snacks se implementó un área para cobro y otra para el despacho.

La distribución de las butacas es automática y asegura el distanciamiento, dijo, pues ningún cliente va a tener a personas adelante o atrás.

Nota Original: El Universo – LINK