Compartir

Luces, villancicos, novenas y cenas familiares son infaltables en esta época durante las fiestas navideñas, una de las tradiciones religiosas del cristianismo que convoca a millones en todas las latitudes para conmemorar el nacimiento de Jesucristo en Belén, el 25 de diciembre.

Navidad, que en latín es nacimiento, también llamada coloquialmente ‘Pascua’, es una de las festividades más importantes que los angloparlantes han denominado Christmas, o lo que es igual ‘misa (mass) de Cristo’, mientras en alemán, por ejemplo, se le denomina a esta Weihnachten o ‘noche de bendición’.

La fecha parece haber sido escogida calculando los nueve meses después de la proceación del Niño Jesús, en el mes de marzo (25 de marzo), que es el día de la Pasión del Señor y de su concepción, o sea, por lo que se realiza esta fiesta el mismo día pero de diciembre.

Se afirma que esta fecha se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios Sol en el solsticio de invierno y que habría sido adaptada por la iglesia católica en el tercer siglo de cristo para permitir la conversión de los pueblos paganos.

Por lo general coinciden la alegría de todos los que participan en esta fiesta por Navidad, pero en algunos países existen singularidades que vienen de siglos atrás en algunos parajes y en otros esta ha sido una tradición importada.

En la época colonial de los Estados Unidos, los puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal en Boston de 1659 a 1681. En 1870, la Navidad fue declarada día feriado federal de ese país en una ley firmada por el presidente Ulysses S. Grant, luego que durante mucho tiempo se considerada una tradición foránea.

En Belén, ciudad de nacimiento de Jesucristo según los Evangelios canónicos, la Navidad se celebra dos veces, pues la Basílica de la Natividad es administrada conjuntamente por la Iglesia católica, que celebra la Navidad el 25 de diciembre, y la Iglesia ortodoxa de Jerusalén que la celebra el 6 de enero.

En esa iglesia existe una caverna subterránea con un altar sobre el lugar en el que según la tradición nació Jesús y el punto exacto está marcado por un agujero en medio de una estrella de plata de 14 puntas rodeada por lámparas de plata.

Pero si hay algo que aflora en esta fecha son las costumbres culinarias, además de los objetos ornamentales que acompañan el festejo como el árbol de navidad, con la representación del nacimiento de Jesús.

Son los mercados los que aprovechan en la fecha para sacar a la venta promociones y utilizar esta celebración en función de obtener más ganancias, ante el consumismo que se desata entre las personas para intentar llegar a las reuniones familiares con un regalo en sus manos.

Es frecuente en algunas regiones o países la tradición de que algún personaje o personajes, visite a los niños para dejarles regalos bajo el árbol de Navidad.