La atención a los damnificados es una de las prioridades del gobierno ecuatoriano, a dos semanas del fatal terremoto de 7.8 grados que afectó a la costa del país sudamericano que dejó 659 personas fallecidas, 113 rescatadas con vida y 33 reportadas como desaparecidas, según el último informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.

La atención a los damnificados es una de las prioridades del gobierno ecuatoriano, a dos semanas del fatal terremoto de 7.8 grados que afectó a la costa del país sudamericano que dejó  659 personas fallecidas, 113 rescatadas con vida y 33 reportadas como desaparecidas, según el último informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.

En esta primera fase emergente de respuesta inmediata, la planeación y distribución de la ayuda humanitaria en las provincias más afectadas por el terremoto, sobretodo Manabí y Esmeraldas, es la principal preocupación. Este trabajo se ejecuta de manera sistemática, utilizando sistemas de información, análisis de las zonas afectadas, rutas, entre otras fases que integran el proceso de ayuda.

La logística en la recopilación y organización de la ayuda humanitaria se ha coordinado desde el Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE) y los comités provinciales, con la planeación del Ministerio Coordinador de Seguridad.

La entrega rápida y efectiva de estos recursos a la población afectada está bajo la responsabilidad del Ministerio de Inclusión Económica y Social (Mies), conjuntamente con las Fuerzas Armadas.

Producto de las donaciones ciudadanas e internacionales, han sido canalizadas a la población 246.593 kits de alimentos, 98.494 desde el Mies y 501.444 desde las FF.AA.

Según el Ministerio de Inclusión Económica y Social, se encuentran activados 47 albergues y 61 refugios, con un total de 5.396 familias y 22.421personas atendidas. Además, se han identificado 1.036 personas con discapacidad, de las cuales 287 están en albergues y 173 con familias acogientes.

En el caso de las personas con discapacidad se han entregado 443 ayudas técnicas en la provincia de Manabí, que consisten en bastones, andadores, muletas, sillas de rueda, entre otras ayudas. Sin embargo, del total de personas con discapacidad 376 necesitan medicación continua de forma urgente y otras 489 requieren ayudas técnicas.

Adicionalmente, la movilización del personal y del material necesario ha permitido brindar asistencia en actividades relacionadas con la evacuación de heridos o la reubicación de poblaciones afectadas por el terremoto.

En este trabajo ha jugado un papel fundamental el voluntariado. Según la Secretaria de Gestión de Riesgos se encuentran registrados 53.858 voluntarios de diferentes Instituciones, de los cuales están activos 11.463.

La organización del voluntariado está a cargo de la Secretaría Nacional de Gestión de la Política (SNGP), en coordinación con las mesas que conforman el COE Nacional. Su labor se centra en organizar raciones en los centros de acopio, y la distribución, así como el levantamiento de información en albergues.